10 diciembre 2006

Miradas cruzadas. Cuerpo y paisajes.

La belleza del trabajo de los autores que presentamos en esta colección no puede ser entendida nunca como un hallazgo, un don milagroso. Está elaborada, construida, concretada según un proceso específico y preciso. Son más bien constructores que tienen sus reglas y la necesidad de crear una sintaxis. Como una especie de principio, han desechado la espontaneidad y el lirismo, corriendo el riesgo de parecer rígidos y creando de esta forma imágenes nuevas; no sólo renunciando a la ilusión de ser testigos objetivos, sino también manejando un instrumento que permite reconciliar lo ficticio con una captura de lo real e instaurar así una nueva forma de pensar la realidad.

Los diferentes estilos de composición y texturas, el juego con el color, la experimentación con nuevas tecnologías son elementos básicos de la fotografía contemporánea y forman las diferentes líneas de trabajo de esta exposición, si bien, hay una apuesta decisiva por las imágenes y lecturas del cuerpo y del paisaje, de situaciones y de confrontaciones entre uno y otro.

Los diferentes estilos de composición y texturas, el juego con el color, la experimentación con nuevas tecnologías son elementos básicos de la fotografía contemporánea y forman las diferentes líneas de trabajo de esta exposición, si bien, hay una apuesta decisiva por las imágenes y lecturas del cuerpo y del paisaje, de situaciones y de confrontaciones entre uno y otroLos diferentes estilos de composición y texturas, el juego con el color, la experimentación con nuevas tecnologías son elementos básicos de la fotografía contemporánea y forman las diferentes líneas de trabajo de esta exposición, si bien, hay una apuesta decisiva por las imágenes y lecturas del cuerpo y del paisaje, de situaciones y de confrontaciones entre uno y otro.

Como sabemos, los diferentes canales del arte actual -y entre ellos la producción de imagen- establecen una permanente crítica de sus propios medios y lenguajes y una continua muerte-renacimiento para dar paso a nuevas formas de comunicar. La imagen se ha liberado del requisito representacional o subsidiario de ideas mayores para pasar a ser representación de sí mismo. La fotografía, descendiente de la tradición representacional, asume un proceso de conciencia de sí misma para llegar a hacer una fotografía que se contiene a sí misma. Una imagen construida sobre su propio andamiaje.

En este entorno cultural se halla la producción de imagen de hoy que no se ve obligada a asumir la representación y todas sus normas de harmonización como un paradigma único y garante de una lectura óptima de los significados; la imagen, de la misma forma que sus técnicas de producción, como los medios de distribución y la percepción de los espectadores, sufre una perpetua transformación, que implica igualmente una permanente transformación del lenguaje, siendo esto un proceso que implica muchas variables y una inalienable articulación entre éstas.

Además, esta exposición tiene de “peculiar” que los cinco artistas seleccionados son nacidos en Cádiz, realidad esta que se trasluce en su trabajo de diferentes maneras: por el empleo de la luz –sin duda- y por ser conscientes de haber vivido en una realidad “fronteriza”, un lugar permanentemente abierto a dos mares y con un trasiego constante de gente diversa. Otra “peculiaridad” de los autores seleccionados es que ninguno de ellos vive actualmente en Cádiz, con lo que la exposición tiene algo de “vuelta a casa” y de reconocido mérito de los que están fuera.

 Autores

 

  1. Miguel Trillo
  1. Rafael Liaño
  1. Jesús Micó
  1. Alberto López
  1. Juan Carlos González Santiago
  1. MP&MP Rosado
  1. Juan del Junco

Comisario:

Juan-Ramón Barbancho

 

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