29 junio 2016

Una película de terror en tiempo real con Snapchat

snapmovieCuando hace ya cerca de tres años nos hicimos eco del nacimiento de la app Snapchat no nos imaginamos lo lejos que iba a llegar, tanto como hacer alguna película con ella, como herramienta.

Sí pensamos –aún recién estrenada- que podría ser un elemento de marketing muy original, y así ha sido. Pero la creatividad de algunos siempre da un paso más, así ha surgido Sickhouse, una película de terror rodada íntegramente en Snapchat.

Este tipo de herramientas, por tanto, tienen una doble vertiente, además de red social o similar para uso personal: como herramienta de marketing y como herramienta para la creatividad y búsqueda de nuevas formas de expresarse o narrar historias. Lo hemos visto con Instagram, Whatsapp o Twitter.

En este caso particular de Snapchat se ha optado por un leitmotiv clásico en el cine de terror: adolescentes perdidos en un bosque. Cierto, nada muy original, pero ha sido un primer paso. La historia ha sido grabada en 5 días, sumando 68 minutos que ahora se pueden ver seguidos, previo pago.

La película respeta en todo momento la naturaleza de Snapchat, es decir, se ven los cortes, incluye los dibujos y textos que permite la app, cambios bruscos de perspectiva, etc. Con todas estas aparentes deficiencias ha conseguido dar un aspecto de realidad y convincente entre los jóvenes espectadores que ya la han visto.

No es de extrañar, dado que a diario vemos todo tipo de crímenes, agresiones, sustos grabados en tiempo real por el uso generalizado de los Smartphones y el hábito adquirido de grabarlo todo, sin el menor decoro, en muchas ocasiones. Así, el terror en este caso no es sólo el hecho de estar perdido en un bosque, sino la posibilidad de ofrecer o ver en directo cualquier horror posible.

Lo que es indiscutible es que estas herramientas muestran día tras día su versatilidad. Y lo inteligente en este caso es que, en la era de YouTube y redes sociales de los jóvenes (vía Smartphone), tiene lógica usar estos canales frente a la televisión o el cine, que cada vez ven más lejanos.

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