19 abril 2018

No creas lo que se publica sobre el escaso crecimiento de los ebooks

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Woman sitting on the floor with a tablet showing e-book concept, vía Shutterstock

El debate de las ventas de ebooks y la extraña alegría con la que hay quienes comparten noticias sobre el escaso crecimiento -o incluso descenso- de ventas de ebooks hace que haya más personas que se cuestionas tanto la fuente de esos datos como las razones de tal regocijo.

Si aquí ya hemos advertido de la necesidad de tener una mirada global sobre la venta de libros digitales que, guste o no, pasa por contabilizar libros de autores independientes, Amy Durant, para The Bookseller, retoma un discurso similar que discute tanto titular que parece querer enfrentar el crecimiento de libros impresos en detrimento de una supuesta caída de los ebooks.

No entiende tampoco que aún se siga siendo excluyente a la hora de hablar de formatos, ni que aún haya quien no acepte –a estas alturas- el hecho de que los libros digitales sean la oveja negra o el miembro apestado del mundo de libro.

La cuestión principal es que, como recuerda muy bien Durant, los datos sobre el supuesto descenso de la venta de libros digitales llegan de los principales grupos editoriales, que, ciertamente, en ocasiones parecen felices de tener que comunicar que venden menos ebooks.

Sin embargo, la realidad va mucho más allá de su ombligo, y el sector editorial ha cambiado lo suficiente en los últimos años como para tener presente otros factores e índices que hacen que los datos deban de ser mirados con amplitud de miras, y con cautela en todos los casos.

El hecho de que las editoriales tradicionales vendan menos ebooks, no quiere decir que no haya otros modelos nuevos que, por el contrario, no vean sino aumentar las ventas en este formato. Es decir, que existe un público amplio que opta por la lectura digital. Hablamos, como hemos adelantado, del crecimiento en ventas de autores independientes.

Otra cosa es que se quiera mirar hacia otro lado, que no se acepten estos cambios, o incluso que se quiera meter de rondón, o subrepticiamente, la cuestión de la calidad, que poco tiene que ver con todos esos asuntos y, como ya hemos señalado en otras ocasiones, entre dentro de otro debate, lejos de las cifras de ventas.

Aún con la falta de claridad y de datos en todo lo referente a las ventas de libros autoeditados, las cifras de plataformas de venta de ebooks online como Amazon señalan que los libros más vendidos son en su mayoría de autores independientes.

Si también se quiere añadir el tema de los precios, y pensar que la venta de un ebook a 3€ no cuenta –un precio medio elegido sobre todo por autores independientes, pero no sólo; la sellos de novela romántica de editoriales grandes, por ejemplo, también optan por una estrategia de precios similar-, de nuevo el enfoque es erróneo desde una perspectiva de cambio y mentalidad digital. De hecho, como reconoce Durant, la lista en The Bookseller de los libros más vendidos no incluye aquellos de un precio inferior a 3,5€.

Con esta manera arbitraria de contar las ventas, no es de extrañar titulares tan parciales.

Volvamos a la vía de la claridad, y no a la de intereses propios o gustos particulares que no ayudan a ver una realidad con la que poder enfrentarse a tantos cambios en el sector.

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