13 septiembre 2018

‘Skam’. Un nueva manera de contar historias audiovisuales

scam austinSe anuncia que se va a estrenar en España la polémica serie para adolescentes ‘Skam’, que tiene su origen en la serie del mismo nombre en Noruega, y a la que le han seguido versiones en Estados Unidos, Francia e Italia.

Quizá lo que no saben muchos es la originalidad en la que nació este formato cuando apareció en 2015 en el país nórdico. Toda la narrativa sucede en redes sociales. A través de Facebook Watch, sus seguidores podían ver cápsulas o escenas de las clases, los recreos, o las fiestas de los fines de semana, a la misma hora en la que estos sucesos ocurren en la vida real.

Con la aparición de Instagram Stories, otros episodios también se podían ver en tiempo real. Asimismo, los protagonistas de la serie tuiteaban fotos o las subían a Tumblr e interactuaban con sus seguidores.

Pero este tipo de publicaciones no suponen un complemento a la historia, un valor añadido, sino que son necesarios seguirlos para entender el desarrollo de la misma, conocer la relación verdadera entre personajes, ver flashbacks o saber con quién están los protagonistas y dónde.

El resultado es un nuevo formato narrativo que ha tenido mucho éxito dada la experiencia tan realista que supone hacer un seguimiento tan similar al que se hacen a sí mismo los jóvenes en su vida diaria a través de las redes sociales, así como su manera actual de comunicarse.

Aunque se pueden ver los episodios de manera integrada en un formato tradicional, el verdadero éxito es haber conseguido construir las historias y los episodios de los personajes como sucederían en la vida real o como si fueran parte del grupo de amigos de los espectadores: a través de vídeos en directo en Facebook, Stories y fotografías en Instagram, mensajes de Messenger, etc. Es decir, la autenticidad como valor.

Este formato integrado se le ocurrió a Marianne Furevold-Boland, una ejecutiva de NRK (Corporación de radiodifusión estatal noruega), cuando vio que las audiencias del rango de edad que comprende la adolescencia abandonaban la televisión para irse a YouTube o Netflix.

Julie Andem, la creadora de la serie, sabía que los adolescentes van a internet y las redes sociales porque allí podían descubrir cosas que sus padres no querían que vieran, y así surgió este formato. La naturalidad de los diálogos y la crudeza de algunas escenas, imitando planos grabados por cualquiera con un móvil, han hecho el resto para convencer a los adolescentes noruegos y estadounidenses.

Es posible que estemos ante un nuevo modo de entender la televisión, como se está haciendo en parte con la narrativa escrita dirigida a los jóvenes. O lo que es lo mismo, ante un nuevo intento de salvarla, con Internet y redes sociales como aliados, frente a los actuales modelos de suscripción audiovisuales.

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