lunes, 21 de mayo de 2012
Como escritor tengo una enorme curiosidad por conocer en detalle qué tipo de oportunidades me ofrece la narrativa transmedia en el proceso de creación de una obra.
Derechos de los usuarios en la nube
Hay que hallar la manera de encontrar un equilibrio entre las ventajas de la nube y los derechos adquiridos de los lectores ante la privacidad, intimidad y propiedad.
Venta por capítulos en Amazon de 0,99 a 2,99 euros
Por vez primera en España, los capítulos de un libro de empresa se venden de forma fragmentada, de modo que el lector pueda adquirir electrónicamente, si lo desea, sólo aquellos que le resulten de mayor interés.
El futuro de tu empresa depende de un click
Internet está transformando la manera de descubrir, comprar y consumir todo tipo de productos y servicios. Mientras que las tiendas físicas cierran, el comercio electrónico en España bate records de ventas.
#6 - El 28/10/2010 a las 17:43, Carolina Cáceres Velarde dijo:
Jose Antonio: Gracias por el detallado análisis, considero que tan importante como la producción intelectual o el libro, es la interacción con el lector, no siendo éste solo un actor pasivo en esa comunicación, sino que tenga la oportunidad de expresar la interpretación que ha realizado del texto leído, y esto lo tenemos gracias a este medio tecnológico, donde por ejemplo, José Antonio puede darse cuenta de que algunos lectores no comprendieron lo que él quiso comunicar y puede aclararlo en una respuesta. Personalmente considero que nada más exquisito que un libro, revista o un diario en las manos, bebiendo un café, pero también comprendo a quienes ya se están desesperando por lo extenso de este texto, por que tengo hijos de 25, 24 y 20 años; todos profesionales; que han leído muchos textos y obras literarias, pero la mayoría en resúmenes encontrados en internet, practica común en los estudiantes de hoy que a mi entender es como comer un exquisito bocado previamente masticado por otra persona. Además, el texto físico será siempre la mejor garantía de fidelidad de las expresiones. En mi país, en un diario muy reputado, recientemente encontré importantes diferencias entre su versión escrita y su versión digital. Espero que de alguna manera la elección de nuestro laureado escritor Mario Vargas Llosa, como Premio Novel, con cuyas obras prácticamente aprendimos el gusto por la lectura, este año impulse en el Perú la producción y el consumo literario. No puedo dejar de rescatar (difícil escoger) dos frases muy sabias e impactantes: "Si tuviera que dejar un mensaje a la humanidad... por si acaso, lo dejaría tallado en piedra" de Jose Antonio Vasquez y sobre la relación entre cultura y tecnología, "...es como montar un motor a reacción sobre un pollino" de lacort. Para quien alguna vez se anime a visitar el Perú, no dejen de visitar el Boulevar AMAZONAS en Lima, lugar modesto y populoso, donde se acumulan libros nuevos y de segunda (se puede encontrar ediciones de colección) paraíso de libreros y lectores. Gracias por la paciencia.
#5 - El 13/3/2010 a las 17:42, leafar dijo:
Comentadndo los comentarios os diré que no sé si las necesidades son reales o no, tampoco sé si llegaré a comprar un libro electrónico o no.
Pero la sociedad de consumo nos arrastra, y nos crea necesidades. Hace 15 años parecían una chorrada el móvil y ahora todo el mundo tiene uno. Y qué decir de la música, donde el debate fue similar. el público experto dijo que jamás sustituiría el sonido del microsurco de un vinilo frente al CD. No sólo se ha sustituido, sino que encima se vio superado por el mp3. Ahora nadie duda si debe consumir mp3 o no. Se consume y punto, y pocos son los puristas que recuerdan el sonido de un tocadiscos.
Con con libros pasará lo mismo, no es cuestión de romanticismos o no (casí yo lo veo más bien una cuestión de capitalismo), y listos serán los que se esten preparando o se hayan preparado ya para ganar la batalla hacía el libro electrónico.
#4 - El 09/2/2010 a las 13:06, David dijo:
Excelente artículo.Muy buen análisis.De los mejores que he leido en mucho tiempo.Las posibilidades que ofrece lo digital en cuanto a libros se refiere son enormes.Estoy convencido que en menos de una década el panorama editorial habrá cambiado por completo y no se parecerá en nada a lo que hoy conocemos.El factor generacional va a ser absolutamente determinante.
Saludos
#3 - El 02/2/2010 a las 17:34, José Antonio dijo:
Estimado Lacort.
Gracias por detenerte a leer el artículo, sobre todo siendo tan largo; era para evitar en lo posible Biblioaprenent, gracias- dejar cosas fuera y poner cierta objetividad y lógica al asunto, aunque veo que va a seguir siendo difícil cuando se parte de ideas preconcebidas.
Es cierto que hay poca demanda, y que muchas veces se confunde la necesidad real con la verdadera demanda. Por eso decía lo de no dejarse llevar por la manía del último invento, no dejarse arrastrar por la obsolescencia. Pero, al igual que las marcas no pueden imponer, más bien acelerar, un comportamiento o una necesidad, otros no deberían tratar de imponer que lo suyo es lo mejor (¿Vamos a tener que hablar otra vez de Platón?) Por eso señalaba que era tan importante la educación como punto de partida, y de llegada. Si las mejores universidades del mundo ya están digitalizando sus fondos y ofreciendo material digital para sus alumnos, si las nuevas generaciones van a estudiar con ordenadores y contenidos digitales, ¿podemos tú o yo obligarles a leer en papel? ¿Harías tú hoy un trabajo del colegio con la máquina de escribir, con el ordenador, con bolígrafo o con pluma? Ellos decidirán, nos guste o no.
Es curioso que muchas veces se critica la mirada digital con argumentos intereses propios etc. ¿Acaso el mismo que hace la crítica no defiende muchas veces sus propios intereses? No tener que actualizarse, informarse, renovarse. Sí, para todos nosotros sería muy cómodo que el mundo se detuviera hasta donde lo conocemos, y para los médicos y profesores que no hubiera nuevas enfermedades o descubrimientos y conocimientos nuevos, pero el mundo avanza, no siempre como nos gustaría, pero mirar hacia otro lado no evita que siga sucediendo.
En el artículo trataba de mirar hacia delante, ya sé que ni hoy ni mañana para todos nosotros el ereader puede ser un sustituto del libro, pero por mucho que nos empeñemos habrá generaciones que no lo encuentren lo suficientemente práctico. Repito, aunque nos cueste creerlo. Nadie vende humo, quizá hayas leído muy rápido (y creo que con la respuesta dada anterior a la lectura del artículo, de lo contrario el comentario hubiera sido otro) porque, efectivamente, cuando ya nadie quiera un libro impreso si eso sucede- tampoco creo que existan las librerías y así lo he escrito-. Pero ni sé si llegará a suceder del todo ni cuándo, por eso no entiendo tanta alarma.
Quizá haya quien piense que con ello se quiere acabar con el papel, pero cuando se quiera reaccionar Amazon y alguno más serán los dueños absolutos de negocio. Con estas previsiones, con estas plataformas como Dosdoce se trata de que en el sector no se duerman ni se dejen arrastrar ante lo inevitable y sean otros ajenos al sector los que dicten normas y precios, ahora, si algunos siguen sin querer mirar hacia delante porque todo esto les resulta incómodo y no encuentran más argumento en su defensa que afirmar que el otro es un interesado que sólo quiere acabar con su negocio de papel, es que no quiere escuchar, ni leer (No creo que Gallimard o Penguin sean malos ejemplos para sector editorial, saben mucho del negocio y ya entienden que los tiempos cambian, para todos.)
Llevas razón, quizá a los ebooks no se les pueda llamar libros, quizá por eso se les llama libros digitales, quizá por eso a los códices tampoco se les pueda llamar libros, aunque estén encuadernados. Quizá cuando estudiaba en la Facultad, y no nos quedaba más remedio que fotocopiarnos libros enteros, no leía y estudiaba con libros, eran fotocopias, sí, pero no creo que el resultado para mis conocimientos y entendimiento fueran muy diferentes a los de aquel compañero que tuvo la suerte de hacerse con el casi único ejemplar disponible, bien cosido y pegado. Tampoco sé si cuando leo los periódicos cada mañana en el ordenador gracias a Internet estoy leyendo otro periódico diferente del que lee mi madre comprado en quiosco.
Lo de romanticismo era precisamente ironía, dirigida hacia aquellos que atacan a los que defienden a ultranza el papel. Todo lo contrario a como lo has entendido. Porque repito, no es romanticismo, es generacional. El arraigo no puede limitar cierta lógica.
En fin, creía que mi posición en el artículo había quedado clara: papel nuestros padres, papel y digital para nosotros, digital (quizá también papel) para ellos. Y según esto cada librería que opte por adaptarse o no. Cada cual es libre de vender lo que quiera. Y también de lo que quiera y como quiera y en el formato que quiera. Lo que está claro es que mi vecino ni me va a obligar a leer en papel ni me va a obligar a leer en un ereader o similar. Yo tampoco voy a intentar convencer a mi vecino de lo mismo. Ni al que tiene dos meses ni al que tiene ochenta años.
Un afectuoso saludo,
José Antonio.
#2 - El 29/1/2010 a las 08:54, Biblioaprenent dijo:
Está muy bien, peó parece más un ensayo que un artículo, es un poco largo, ¿ no?.
Hasta otra.
#1 - El 28/1/2010 a las 20:08, lacort dijo:
Otro artículo más para crear «ambiente».
Los cacharros donde se puede leer son una cosa, y otra muy distinta es un libro. El hecho de que en todos se pueda leer no significa que sean lo mismo. A nadie se le a ocurrido llamarles a los periódicos «libros diarios», porque, a pesar de que lo que ofrecen es lectura, NO son libros.
Y la mayor parte de los lectores de libros y lectores en máquinas, de revistas, periódicos, en pantallas, etc., sabemos distinguir un libro de lo que no es.
Esto no tiene nada que ver con «romanticismos»,¡qué manía!, sino con que un libro es un invento mucho mejor para leer.
La venta de cacharrería tiene poco que ver con la lectura ni con la cultura.
La realidad es que la cacharrería digital es hoy casi inexistente. De echo, en la inmensa Feria de Francfort de este año lo «digital» era prácticamente inexistente.
Y de lo que se trata ahora es de crear la necesidad. Una necesidad inexistente para la mayoría de lectores.
Mayoría de lectores que somos una minoría en un país fundamentalmente iculto.
Y ese es el problema principal.
Mientras esto no se resuelva (y llevamos la dirección contraria), estamos montando un motor a reaccíón sobre un pollino.
La tecnología no va a crear lectores, desengáñense, en todo caso consumidores de videos juegos, y ofertas «culturales» semejantes.
Tratar de conservar la actual red de comercialización del libro, para vender textos digitalizados es un sinsentido, pues no voy a ir a comprarlo a ningún sitio si lo puedo hacer desde casa. Los vende humo deberían, al menos, hablar claro: si este sistema triunfa, los libreros sobran.
Lo que está en juego es bastante más importante que un modelo de leer u otro. Y ya lo estamos viendo. La cacharrería digital viene a barrer, sin ofrecer alternativas mejores de fortalecimiento cultural, algunos de los pilares en los que se basaban los cauces sociales de la cultura, entendida como conocimiento y capacidad de autonomía. Claro que algunos a esto le llaman «Romanticismo»...