16 marzo 2026

PARIX Audio Day 2026: uno de los encuentros más internacionales de la industria del audio

PARIX Audio Day volvió a reunir este año en Madrid a más de 300 profesionales de cerca de 20 países convirtiéndose en uno de los encuentros más internacionales de la industria del audio.

En su tercera edición, el encuentro organizado por la Escuela PARIX de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez —liderada por su director general, Luis González— y coordinado por Javier Celaya, socio fundador de Dosdoce.com, se ha consolidado como uno de los principales espacios profesionales dedicados exclusivamente para analizar cómo evoluciona el audio como formato cultural para atraer nuevos lectores, así como negocio que genera nuevas vías de ingresos para el sector.

Esta edición ha sido sin duda la más internacional. Más de  50 ponentes representando a editoriales, productoras, plataformas tecnológicas, estudios de grabación y especialistas en innovación compartieron durante toda la jornada sus experiencias y estrategias. Para muchos profesionales del sector, PARIX Audio Day se ha convertido en una de las pocas ocasiones del año para debatir con calma (o pasión, según se mire) —y entre pares— sobre los desafíos específicos del audio: desde la producción y la distribución hasta la narrativa, los modelos de negocio o la tecnología.

Si hubo un tema presente en prácticamente todas las conversaciones fue la inteligencia artificial. Un asunto que en ediciones anteriores aparecía de forma tímida, cautelosa o incluso rodeado de cierta incomodidad. Este año, en cambio, estuvo presente de forma abierta y natural. Aunque el programa incluía solo tres sesiones dedicadas específicamente a la cuestión —la intervención de George Walkley sobre el impacto de la IA en los procesos editoriales, la reflexión creativa del guionista Julio Rojas y el análisis de Virginia Huerta sobre su influencia en la visibilidad y el descubrimiento de contenidos—, el tema apareció de forma recurrente en todas las mesas. Plataformas, editoriales y productoras coincidieron en algo: independientemente de su naturaleza o posición en la cadena de valor, todo el sector está experimentando —en mayor o menor medida— con herramientas de inteligencia artificial para entender qué papel pueden desempeñar en sus procesos y qué beneficios les podrían aportar.

A lo largo de todo el día las distintas ponencias de PARIX Audio Day ofrecieron una panorámica muy completa de las tendencias que están definiendo el futuro del audio: desde los hábitos de consumo y la expansión del catálogo hasta la aparición de nuevos formatos narrativos, el desarrollo de mercados internacionales o el papel creciente de las plataformas tecnológicas. A continuación, repasamos la crónica del día y las principales ideas de cada intervención.

Chris Kenneally fue el encargado de dinamizar las sesiones de la mañana, que se desarrollaron en inglés. Periodista especializado en la industria del audio, Keneally recordó que hace justo un año, en ese mismo foro, anunciaba el lanzamiento de la segunda temporada de The Spoken World, un pódcast dedicado al análisis de las principales tendencias internacionales del sector, que este año cuenta con el apoyo Penguin Random House, entre otros patrocinadores.  A lo largo de la nueva temporada, el podcast ofrecerá  grabaciones de sesiones en encuentros profesionales como la Feria del Libro de Londres, así como entrevistas exclusivas.

Tras la introducción de Keneally, se dio paso a la primera ponente de la mañana; Barbara Knabe.

  1. Las sinergias entre lectura y la escucha de audiolibros

Barbara Knabe, Head of Content Acquisition EU & Latin America en Audible, presentó los principales resultados de Audible Compass 2025, un estudio que analiza los hábitos de escucha en varios mercados internacionales, con foco en Alemania, Francia, Italia y España. Su ponencia situó al audiolibro como uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria editorial y mostró cómo el audio hablado ya forma parte del ecosistema cotidiano de entretenimiento. Según el informe, más del 70 % de los encuestados escucha contenido en audio (un 77 % en el caso de España), y casi cinco de cada diez afirman haber incrementado su frecuencia de escucha en 2025 con respecto al año anterior.

Un eje central de esta sesión fue desmontar el temor histórico a la “canibalización” entre formatos. Con la frase “keep the AND in mind”, Knabe invitaba al público a pensar el audio y el libro como formatos complementarios. Los datos respaldan esta idea de sinergia: el 80 % de los oyentes de audiolibros también son lectores (en España la cifra asciende al 85 %). Además, la mayoría de los encuestados afirman que escuchar audiolibros les ha llevado a leer más (75 % en España) o incluso a adquirir la edición impresa después de escuchar el audiolibro (70 %).

Así, el audio actúa de puente entre formatos culturales. El 77 % de los oyentes europeos elige un audiolibro tras conocer la historia en otro medio —serie, película o novela gráfica—. Esta “polinización cultural” (cross-pollination) es para Knabe una oportunidad para ampliar audiencias y facilitar el descubrimiento de historias más allá de los canales tradicionales del libro.

En cuanto a los hábitos de consumo, Knabe ofreció un mapa cultural definido: la mayoría de las escuchas se producen en el hogar (68 %), frente al 48 % que escucha fuera de casa. Las motivaciones varían según el país: en Alemania y España el audio se utiliza con frecuencia como ayuda para dormir (34 % y 27 % respectivamente); en Francia se valora como entretenimiento sin pantallas (24 %); y en Italia se integra como compañía habitual a lo largo del día (25 %). En todos los mercados, la elección depende principalmente del género, la temática… pero también del narrador, un factor determinante para el 81 % de los oyentes (un aspecto que sin duda da que pensar).

El gusto por lo local –uno de los temas que se repetiría a lo largo del día– se materializaba ya a primera hora en forma de estadística, con un 90 % de usuarios que prefiere escuchar historias en su propio idioma y con acentos cercanos a su contexto cultural.

De cara al futuro, Knabe señaló dos vectores de crecimiento para la industria: el desarrollo de contenidos audio-first, concebidos desde su origen para ser escuchados, y el uso estratégico de nuevas tecnologías —incluida la inteligencia artificial— para ampliar los catálogos sin comprometer la calidad.

«Every great story, in every language, should reach its appropriate listener», concluyó. Una frase resume una ambición compartida por todo el sector: facilitar que las historias circulen con libertad entre formatos y lleguen a más personas, ampliando así el alcance cultural de la lectura más allá de su soporte. Un mundo sin fricciones –como apuntaría más adelante  Duncan Bruce, de Spotify– que las plataformas parecen haber entendido a la perfección y comienzan a impulsar.

  1. El impacto de la IA en la industria del audio: amenaza, oportunidad… o ambas

Tras esta primera panorámica del mercado, George Walkley, fundador de Outside Context y especialista en inteligencia artificial aplicada al mundo editorial, abordó directamente uno de los temas más sensibles de la jornada (o quizá ya no tanto): la inteligencia artificial como una realidad ya presente en la industria.

Walkley abrió su intervención con una pregunta necesaria: ¿de qué hablamos realmente cuando hablamos de inteligencia artificial? La respuesta no es ni sencilla ni única… La IA ya es –puede ser, será– muchas cosas: puede ser creadora de narrativas, herramienta de eficiencia en producción, motor de expansión del catálogo y canal de descubrimiento para nuevas audiencias. Pero también plantea interrogantes sobre el papel de los narradores profesionales, el control de los datos o la creciente dependencia de las grandes plataformas tecnológicas. «Or all of the above, all at once» («Es todo a la vez»), resumió. Siendo así, la cuestión no parece ser tanto el adoptarla o no, sino entender –y abordar– su verdadera complejidad.

En el plano creativo, Walkley fue claro: la IA ya forma parte del proceso editorial. Muchos autores la utilizan para planificar, investigar, estructurar o revisar manuscritos —e incluso para escribirlos—, lo que ha contribuido a que el número de libros publicados se haya triplicado en los últimos años. Sin embargo, mientras la producción editorial crece, el catálogo disponible en audiolibro sigue representando apenas un porcentaje de un solo dígito del total. La brecha entre el catálogo en papel y el catálogo en audio no solo es enorme, advirtió, sino que cada vez es más grande. Sin IA, sería imposible abordarla.

En el ámbito productivo, explicó que incluso los audiolibros narrados por humanos ya incorporan herramientas de IA en software profesional que permiten reducir tiempos y costes. La traducción automatizada, además, abre la puerta a publicar una misma obra en múltiples idiomas, ampliando el alcance global del audio.

Para Walkley, el verdadero desafío es, sin embargo, estructural. Si las mismas empresas controlan las herramientas de producción, los datos de consumo y los canales de distribución, el mercado podría concentrarse en pocas manos. «This is not a marketplace. It’s a turnpike», señaló («Esto no es un mercado abierto. Es una autopista de peaje»), sugiriendo que el acceso al público podría depender cada vez más de las reglas fijadas por esas plataformas.

Más que una defensa o una crítica a la tecnología, la intervención de Walkley fue una invitación a la reflexión. La inteligencia artificial ya forma parte del ecosistema editorial. La cuestión no es si afectará al sector del audiolibro, sino si serán capaces los editores de influir en cómo lo hace.

  1. Ideas para crear un catálogo global de audio

La primera mesa de la mañana, moderada por Chris Kenneally y con participantes procedentes de Ghana, Alemania, Francia y Dinamarca, abordó una pregunta clave para la expansión del sector: ¿cómo construir un catálogo global de audio sin perder identidad cultural? Más allá de las particularidades de cada mercado, todos coincidieron en una idea central: la internacionalización no pasa por homogeneizar contenidos, sino por reforzar lo local.

Ama Dadson, fundadora de AkooBooks Audio, ofreció la perspectiva del mercado africano, donde el reto principal es todavía crear una cultura de escucha. Esto implica, por un lado, generar confianza con editores que históricamente no han contemplado los derechos de audio en sus contratos y, por otro, construir un catálogo que responda a tres públicos distintos: el público local africano —sensible al precio y a soluciones de escucha offline—, la diáspora que busca historias y voces de su país de origen, y una audiencia internacional cada vez más interesada en descubrir nuevas narrativas del continente. En ese proceso, la tecnología tiene un papel fundamental: Dadson explicó que están experimentando con voces sintéticas para compensar no solo la brecha de catálogo audio, sino también una cuestión estratégica incluso a nivel geopolítico: la escasa representación de lenguas africanas en los modelos actuales de lenguaje.

Desde una perspectiva diferente, Julia Balogh, Business Affairs de Parkum Publishing —una startup de origen alemán pero de ambición internacional—, defendió las ventajas de las editoriales pequeñas en un mercado en rápida evolución. Su tamaño reducido permite reaccionar con agilidad ante eventos y tendencias, así como mantener una relación más directa con los autores. Para escalar internacionalmente, subrayó la importancia y voluntad de construir alianzas con socios locales capaces de distribuir catálogos multilingües en distintos territorios.

Nataly Villena, Head of Editorial de Hachette Livre, describió un mercado francés en fuerte crecimiento —entre un 15 % y un 20 % anual— y explicó cómo su grupo utiliza la inteligencia artificial principalmente en tareas de pre y posproducción, como control de calidad o gestión de metadatos. La dimensión creativa del proceso —dirección editorial, casting o decisiones de producción— sigue siendo humana. En el caso de la narración, el sector editorial francés ha querido reforzar esta idea mediante la etiqueta «interprétation humaine» para identificar los audiolibros narrados por personas, con la intención de poner en valor la interpretación humana y sobre todo, ofrecer mayor transparencia al público. Villena también alertó sobre el creciente desafío en la adquisición de derechos: con más actores compitiendo por el audio, las negociaciones se han intensificado y requieren cada vez más análisis para evitar pagar precios inflados.

Lasse Korsemann Horne, Publishing Director de SAGA-Egmont, reforzó esta idea desde la experiencia de un editor digital con presencia en múltiples mercados europeos. Su estrategia se basa en producir historias con talento local —autores, narradores y acentos propios de cada territorio— y distribuirlas globalmente. Por otro lado, para Korsemann la voz no solo transmite información, sino emoción, de ahí que en su estrategia la narración humana siga siendo central: «no sabemos si una máquina podrá traducir esa emoción —y, de hacerlo, si el oyente la sentiría como auténtica. El futuro dirá».

  1. Innovación en IA + audio: licencias, marketing, producción y distribución.

Tras una pequeña pausa para café y primeros saludos, volvimos a entrar en materia. Si la intervención de George Walkley había planteado el marco conceptual sobre el impacto de la inteligencia artificial, la mesa moderada por Erin Cox –periodista especializada y editora en Publishing perspectives– llevó el debate al terreno práctico: ¿qué está ocurriendo ya en licencias, marketing, producción y modelos editoriales?

John Ruhrmann, co-CEO de Bookwire, abrió la conversación abordando uno de los temas más sensibles para el sector: la licencia de contenidos a plataformas de IA. Según explicó, la inteligencia artificial no solo debe entenderse como herramienta de producción, sino también como un nuevo actor que necesita acceso a los catálogos. La cuestión estratégica, por tanto, no es si las empresas tecnológicas utilizarán contenidos editoriales, sino en qué condiciones contractuales lo harán. De ahí la importancia —subrayó— de establecer marcos de licencia claros que garanticen transparencia y una remuneración justa para los titulares de derechos.

Desde la perspectiva del marketing, Ralf Biesemeier, Managing Director de Zebralution, explicó cómo la IA ya está transformando la promoción de contenidos audio. Más allá de generar textos o creatividades, las herramientas actuales permiten analizar grandes volúmenes de datos para identificar audiencias potenciales, segmentar campañas y optimizar la inversión publicitaria. En un mercado cada vez más saturado de oferta, la IA permite encontrar al oyente adecuado en el momento adecuado, lo que constituye sin duda una ventaja competitiva.

Robert Holmström, Managing Director de Earselect, se centró en el impacto de la IA en los procesos de producción. La automatización de tareas como la edición, la limpieza de audio o la generación de voz permite reducir costes y tiempos de trabajo, ampliando el número de títulos que pueden llegar al mercado. Aun así, recordó que el criterio editorial y la supervisión humana siguen siendo imprescindibles para mantener la calidad narrativa.

Por su parte, Rickard Lundberg, CEO de Aniara, introdujo una visión más estructural al hablar de editoriales AI-first: modelos editoriales diseñados desde el inicio para aprovechar la tecnología, con estructuras más ligeras, producción más ágil y capacidad de escalar contenidos en múltiples idiomas. Todo ello con revisión humana para asegurar la calidad porque —tal como subrayó Lundberg en una frase ampliamente compartida— «velocity without quality is noise» («la velocidad sin calidad es ruido»).

  1. Escuchando a Europa: tendencias de audio y oportunidades para los editores

La mesa moderada por Mariana Fegéd, responsable de mercados para España, Francia y EMEA en Bookwire, ofreció una panorámica de cómo evoluciona el audio en distintos mercados europeos, con Italia, Francia y Portugal como principales focos de la conversación. Las intervenciones mostraron un sector en expansión, aunque con ritmos y prioridades diferentes según el contexto de cada país.

Paolo Girella, director de la editorial  Emons Record, explicó cómo el mercado italiano está ampliando el concepto tradicional de audiolibro hacia nuevos formatos como el audio-first, los pódcast narrativos o ficciones sonoras. Emons experimentó con estas producciones hace años adaptando novelas a series de audio, quizá antes de que el mercado estuviera preparado. Hoy, con plataformas como Audible o Storytel apostando por este tipo de contenidos, Girella cree que la ficción sonora puede convertirse en una de las próximas áreas de crecimiento. También destacó el valor del contenido local y de narradores reconocibles, muy valorados porque incluso aún sin tener una pronunciación perfecta, aportan matices culturales y textura al relato.

Desde Francia, Robin Batet, editor en Lizzie (grupo Editis), aportó datos sobre la conversión de lectores en oyentes. En su catálogo, los títulos de desarrollo personal destacan claramente en audio, con tasas cercanas al 30 %. Les siguen la fantasía, con medias en torno al 22 % y algunos títulos que superan el 40 %, y el romance, más irregular. Otros géneros como la literatura general o el ensayo muestran conversiones menores —en torno al 6 % y el 4 %—, aunque Batet defendió seguir produciéndolos con una mirada a largo plazo: «ahí se encuentran muchos de los futuros oyentes». Cuando nuevos lectores comienzan a probar el formato, explicó, necesitan encontrar un catálogo donde elegir. Como ejemplo de exploración editorial, Lizzie ha introducido en Francia el subgénero LitRPG, una mezcla de fantasía y universo videojuego que está atrayendo a nuevos lectores jóvenes.

El audio infantil plantea retos propios. Antoni Fournier, productor y director artístico en Bayard, explicó que cada tramo de edad requiere un enfoque narrativo y de producción distinto. La música, la adaptación del texto y la caracterización de voces son elementos clave para mantener la atención del público infantil. Bayard trabaja con compositores, guionistas especializados y estudios de sonido, y prueba sus contenidos directamente con niños antes de lanzarlos. En algunos casos, el audio está funcionando incluso como puerta de entrada a universos narrativos más amplios, con lectores que descubren personajes primero en formato sonoro.

El caso portugués ilustra la fase inicial de muchos mercados. Diana Monsanto, directora de Digital e Innovación en Grupo LeYa, explicó que el audiolibro crece a doble dígito en Portugal, aunque todavía se encuentra en una etapa temprana. Para LeYa, el audio tiene un valor estratégico porque amplía el tiempo disponible para leer: transformando momentos en tiempo de escucha. Para acelerar el desarrollo del mercado, Monsanto señaló tres prioridades: experimentar con modelos de suscripción y pruebas gratuitas, ampliar los canales de distribución y construir catálogos con foco: dirigidos a públicos específicos como jóvenes, familias o estudiantes.

  1. El libro reinventado: un futuro sin fricciones

La última sesión de la mañana estuvo a cargo de Duncan Bruce, Director of Audiobook Licensing & Partnerships en Spotify. Treinta minutos bastaron para entender cómo las plataformas tecnológicas están reconfigurando la relación entre lectores, contenidos y formatos. Su punto de partida es simple: si queremos que más personas lean —o escuchen— libros, estos deben integrarse en los espacios digitales donde la gente ya pasa su tiempo.

Spotify parte con una ventaja evidente. La plataforma está presente en más de 180 mercados y cuenta con más de 750 millones de usuarios activos mensuales, de los cuales cerca de 290 millones son suscriptores de pago. En ese entorno, el audiolibro deja de ser un producto aislado y pasa a convivir con música, pódcast y otros contenidos que millones de personas consumen a diario.

El resultado es un acceso a nuevos públicos: más de la mitad de los oyentes de audiolibros en Spotify tiene menos de 35 años y el número de usuarios que comienza a escuchar audiolibros crece a ritmos superiores al 30 % anual.

Pero el movimiento más revelador está en la experiencia de uso. Bruce aprovechó su intervención para presentar Page Match, una herramienta que permite pasar de un libro en papel al audiolibro simplemente fotografiando la página en la que se está leyendo, sincronizando automáticamente el punto exacto de la narración. El objetivo es claro: que una historia pueda acompañar al lector a lo largo del día, alternando entre lectura y escucha sin interrupciones.

En su intervención también anunció un acuerdo con Bookshop.org que permitirá comprar libros físicos desde la propia aplicación, conectando el descubrimiento digital con la compra en librerías independientes.

En palabras de Bruce, la ambición es eliminar cualquier fricción entre formatos y momentos de consumo. Porque, como recordó durante su intervención: «Reading a great book is something no one regrets».

© PARIX_Audio_Day_FGSR.

Tras la pausa para el almuerzo —aprovechada para reencuentros, conversaciones y networking entre colegas del sector— la jornada retomó su curso con las sesiones de la tarde. Cambiaron también el idioma y la anfitriona: Chris Kenneally cedió el testigo a Aránzazu Núñez, fundadora de StoryLab (México). Con “Atu”, como la llaman quienes la conocen, no hizo falta el café de sobremesa. Con una energía contagiosa que mantendría a lo largo de la tarde, dio paso al primer ponente: Julio Rojas.

  1. La creación humana en la era de la IA

Julio Rojas, guionista chileno y creador de ficciones sonoras como Caso 63, reflexionó en su intervención sobre el papel de la creatividad humana en un contexto marcado por la irrupción de la inteligencia artificial. En un extraordinario ejercicio de síntesis que resumió 4 millones de años en 22 minutos… su intervención partió de una idea un tanto inquietante: por primera vez en la historia, los humanos nos enfrentamos a una tecnología capaz de competir también –y cada vez mejor– en un terreno tan originariamente nuestro como es la creatividad.

Como explicó Rojas, la creatividad humana ha evolucionado siempre de la mano de grandes tecnologías disruptivas: el fuego, que permitió compartir historias en comunidad, o la escritura, que hizo posible externalizar el pensamiento y transmitirlo a través de los siglos. La inteligencia artificial representaría ahora una disrupción de magnitud similar, pero con tres características que la hacen especialmente transformadora: es agéntica —capaz de tomar decisiones—, evoluciona de forma exponencial —lo que hace difícil para nosotros intuir la escala y velocidad del cambio— y posee una capacidad mimética cada vez mayor para imitar comportamientos humanos. Esta combinación constituye, un «cóctel feroz» capaz de generar un escenario completamente distinto en muy poco tiempo.

Para explicar este fenómeno, Rojas recurrió a la clasificación de la investigadora Margaret Boden, que distingue tres tipos de creatividad: combinatoria, exploratoria y transformacional. La primera —basada en recombinar elementos existentes— constituye la mayor parte de la creatividad humana (90%). Mientras que el nivel de transformación creativa es exclusivo de una élite creativa donde se encontrarían Kafka, Borges, Beethoven… y poco a poco, algunos modelos de IA.

El dato perturbador —según diversos estudios recientes basados en proyecciones matemáticas— no es que estos sistemas ya compitan con los humanos en muchos procesos, especialmente en tareas de generación narrativa o ideación divergente.. sino que entre 2030 y 2040 los superarán.

Ante este escenario, Rojas defendió un modelo de colaboración más sofisticado entre autores y tecnología. En lugar de limitarse a utilizar la IA mediante simples instrucciones, propuso trabajar con “constelaciones de agentes” especializados que puedan actuar como asesores en distintas áreas —historia, psicología de personajes o contexto cultural— acompañando el proceso creativo sin sustituir al autor.

En los próximos años, sugirió, coexistirán distintos tipos de obras culturales: creaciones exclusivamente humanas, producciones híbridas desarrolladas junto a sistemas de IA y contenidos generados de forma totalmente sintética. En un entorno donde las fronteras entre unos y otros serán cada vez más difíciles de distinguir, la transparencia sobre el uso de estas tecnologías se convertirá en un elemento clave para mantener la confianza del público. «Marcación clara y sin prejuicios: estantes de humanos puros, híbridos y sintéticos», resumía en toque de humor.

Más que el final de la creatividad humana, Rojas anticipó una transformación profunda de su papel. Los creadores —explicó— tenderán a convertirse en arquitectos de mundos narrativos capaces de coordinar una «constelación de agentes»: sistemas especializados que pueden ayudar en la documentación, el desarrollo de personajes o la construcción de tramas. En ese escenario, el autor deja de trabajar completamente solo y pasa a dirigir un ecosistema creativo ampliado. Su función ya no es únicamente escribir, sino imaginar, orquestar y dar coherencia a ese universo narrativo.

En este contexto, mantener una mente abierta a la reflexión y a la reinvención parece imprescindible. Porque, como en la ficción, el «nunca pasará» ha dejado de ser una opción. Y porque —como anunció Rojas entre caras de circunstancias y alguna risa nerviosa en la sala— «como especie creativa, ya no estamos solos».

  1. Narrativas audio para atraer a nuevas audiencias: diseñar para escuchar

La mesa moderada por Arantza Larrauri (Directora de mercado Europa y Latinoamérica en De Marque) abordó uno de los temas más sugerentes de la jornada: el potencial de las ficciones sonoras y de los formatos narrativos diseñados específicamente para el audio. En la conversación participaron Alex Green y Bruno Teixidor (Oficina de Agitación Cultural), Mar Abad (co-fundadora de El Extraordinario) y Maribel Riaza (Content Acquisition Manager en Storytel), quienes compartieron distintas experiencias en la creación, producción y distribución de este tipo de contenidos.

Uno de los puntos de partida del debate fue precisamente ese: el audio no funciona necesariamente como una traslación del texto escrito, sino como un lenguaje con reglas propias. Escribir para audio implica pensar las historias desde el sonido. Música, silencios, ambientes o interpretación se convierten en elementos narrativos que enriquecen la experiencia, aunque también exigen equilibrio. Como advertía Bruno Teixidor, «la idea es que el sonido añada, no ilustre» y, por tanto, «cuantos más recursos tienes, más fácil es equivocarse». En esa misma línea, Mar Abad recordó la importancia de la credibilidad:  «la realidad puede ser increíble, pero la ficción tiene que ser verosímil»: para recrear una escena de lluvia, explicaba, a veces resulta más convincente poner una sartén al fuego y que el agua salpique que grabar la lluvia real.

Más allá de la dimensión creativa, la mesa abordó también el papel de estos formatos en la ampliación de audiencias. Alex Green señaló que el consumo de audio está ocupando cada vez más espacios cotidianos donde antes predominaban otros contenidos —desde trayectos cortos hasta momentos de multitarea— y que las plataformas que alojan estos contenidos empiezan a funcionar también como espacios de comunidad. Los oyentes no solo escuchan, sino que comparten, comentan y conectan con otras personas interesadas en los mismos temas o historias, generando dinámicas cercanas a las de una red social.

La conversación se detuvo también en las oportunidades de producción y financiación. Proyectos de ficción sonora están encontrando nuevas vías de desarrollo a través de colaboraciones con instituciones culturales, empresas o medios de comunicación, que ven en el audio una forma eficaz de contar historias y conectar con audiencias específicas. A ello se suman experiencias en directo, eventos o comunidades de fans que amplían el alcance de estas narrativas más allá de la escucha individual.

Desde la perspectiva de plataforma, Maribel Riaza subrayó que este tipo de producciones también permite atraer a públicos que quizá no se identifican inicialmente como lectores, pero que sí se sienten atraídos por historias concebidas desde el audio. En ese sentido, la ficción sonora y el pódcast narrativo aparecen cada vez más como un espacio de experimentación donde convergen creatividad, tecnología y nuevas formas de relación con la audiencia.

  1. Reinventando la producción de contenidos audio: escala, acento y estructura

La tarde continuó con la intervención de Jorge Reyes, productor de audiolibros en español en Penguin Random House Audio, quien ofreció una radiografía muy concreta de cómo se está desarrollando hoy la producción de audiolibros en español.

El catálogo de Penguin Random House Audio en este idioma supera ya los 7.000 títulos desde 2014, con más de 800 nuevos audiolibros publicados en 2025. La producción se articula a través de equipos especializados y estudios propios en Madrid, Barcelona, Ciudad de México y Buenos Aires, apoyados por una red internacional de colaboradores que permite escalar el volumen manteniendo la especificidad cultural de cada mercado. Solo en 2025 se grabaron cerca de 25.000 horas de audio y se finalizaron unas 9.000, con un equipo de 28 profesionales dedicados exclusivamente al área.

Una de las decisiones estratégicas más relevantes es la regionalización de los acentos: actualmente el 58 % de las producciones utilizan variantes latinoamericanas y el 42 % castellano peninsular. Lejos de buscar una voz “neutral”, se potencia la regionalización. Esta estrategia responde a una lógica sencilla: los oyentes tienden a conectar mejor con narraciones que reflejan su propio contexto cultural y lingüístico.

En su análisis del mercado, Reyes identificó cuatro catalizadores de crecimiento del audiolibro en español: La evolución de los hábitos de consumo, con oyentes que llegan al formato a través de contenidos prácticos o educativos y se abren progresivamente a la ficción; la apuesta por acentos regionales, que refuerzan la conexión cultural con las audiencias; el desarrollo de producciones bilingües, especialmente relevantes en mercados como Estados Unidos, donde muchos oyentes se mueven con naturalidad entre inglés y español; y, por último, el desarrollo del talento narrativo, cada vez más determinante para sostener la calidad y el crecimiento del sector.

Esta evolución del mercado y de los hábitos de escucha ha impulsado una notable diversificación en los modelos de producción. A la narración tradicional a una sola voz se suman hoy las interpretaciones multivoz —con una acogida especialmente positiva en géneros como la novela romántica—, las producciones full cast, las narraciones con celebridades o los proyectos concebidos directamente como audio-first, cada uno pensado para distintos tipos de obras y expectativas de escucha. El grupo también empieza a explorar el uso de voces sintéticas y réplicas de voz autorizadas, siempre dentro de un marco de cooperación y transparencia.

Entre cifras y tendencias, a lo largo de su intervención Reyes compartió algunas recomendaciones prácticas fruto de la experiencia. La primera: aprender a escuchar, no solo el sonido, sino también a las audiencias, a través de sus hábitos, reseñas y comentarios. La segunda: no confundir ambición con sobreproducción, porque «sobreproducir un libro puede ahuyentar o decepcionar al oyente; si la voz, el texto y la interpretación son sólidos, no hace falta nada más». Y la tercera —casi un mantra profesional—: ante la duda, volver siempre al texto, porque, como recordó, «ahí está todo».

  1. Tendencias en producción audio en los mercados iberoamericanos: profesionalización, eficiencia y diversidad

La mesa moderada por Patricia Ibáñez, tutora en la escuela Parix, reunió a representantes de productoras y plataformas de distintos países para analizar la evolución reciente de la producción de audiolibros en el ámbito iberoamericano. A pesar de las diferencias entre mercados, representantes de México, Argentina, Brasil, Colombia y España compartían un diagnóstico: en pocos años el sector ha pasado de una fase experimental a un proceso acelerado de profesionalización.

Elena Bazán, líder de producción sonora en Audiolibre, organizó su intervención en torno a tres ideas: «una importante, una urgente y una interesante». La primera —la importante— es aprovechar el momento actual para aplicar creatividad a la producción y experimentar con propuestas audio-first que destaquen no solo por la historia o el narrador, sino también por su concepción sonora. La segunda —urgente— es mejorar la gestión de los derechos de audio como formato independiente, todavía poco desarrollada en muchos contratos editoriales. Y la tercera —interesante— es la creciente apuesta de las editoriales por producir directamente sus audiolibros, una estrategia que facilita ampliar el catálogo original y coordinar mejor los lanzamientos simultáneos en distintos formatos. En cuanto al uso de la inteligencia artificial, Bazán aseguró que puede apoyar procesos técnicos y de producción, pero a la vez aseguró que en su editorial «nada que requiera sensibilidad humana llevará IA».

Eugenia Bascarán, cofundadora de la productora argentina Reading U, explicó cómo la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para gestionar grandes volúmenes de producción sin comprometer la calidad. Su uso se concentra principalmente en las fases de pre y posproducción: una buena preparación del proyecto —análisis del texto, planificación de voces o ritmo narrativo— permite ahorrar muchas horas de cabina y edición. Bascarán subrayó que, por ahora, la voz humana sigue siendo difícilmente sustituible en la mayoría de los proyectos. No obstante, su equipo experimenta con voces sintéticas y réplicas autorizadas en casos muy concretos, especialmente en títulos de no ficción de corta duración (hasta 5 horas). En esos proyectos, la IA consigue buenos estándares de calidad, a la vez que puede reducir los tiempos de producción hasta en un 70 % y los costes a la mitad, aunque la supervisión humana sigue siendo imprescindible.

Por su parte, Andrea Rodríguez Möller, editora en Planeta Audio,  explicó que el catálogo de audio del grupo creció un 46 % en 2025, aunque apenas un 10 % del catálogo vivo está disponible en este formato, lo que revela el amplio margen de desarrollo del audiolibro. La estrategia combina novedades con un fuerte impulso al fondo editorial —que representa cerca del 80 % de la distribución—, ya que en audio muchos títulos mantienen una vida comercial más larga que en librería. Para ampliar el catálogo, el grupo también experimenta con voces sintéticas en determinados proyectos, aunque la narración humana sigue siendo central y la IA se plantea como una herramienta para escalar catálogo, no para sustituir el criterio editorial.

Camila Leme, directora de contenido en Skeelo, subrayó el enorme potencial del mercado brasileño. Con casi el 90 % de la población mayor de diez años con smartphone y uno de los mayores consumos de pódcast del mundo, el audio cuenta ya con una sólida cultura de escucha. Sin embargo, el catálogo sigue siendo reducido: frente a unos 400.000 títulos impresos activos, Brasil apenas dispone de unos 12.000 audiolibros. Para Leme, cerrar esa brecha exigirá ampliar la producción y apoyarse también en herramientas de inteligencia artificial, siempre con supervisión humana en las decisiones editoriales y en el control final de calidad.

Por último, David Roa, fundador de Extrarradio Producciones, puso el foco en la dimensión más artesanal del trabajo en estudio. Una grabación bien dirigida —explicó— simplifica enormemente la posproducción. En ese contexto, ve la inteligencia artificial como una herramienta para liberar tiempo de tareas logísticas y dedicarlo a la dirección artística y la interpretación del texto. Entre los usos que ya exploran mencionó tecnologías como el voice-to-voice para corregir tomas sin necesidad de convocar de nuevo al narrador, o el desarrollo de software propio para gestionar los procesos de producción. Experimentos que prueban primero en su propio sello editorial antes de ofrecerlos como servicio a otras editoriales.

En conjunto, la mesa dibujó un sector en plena expansión, que sigue ajustando sus procesos y modelos de trabajo.

  1. Influencia y autoridad en la era de la IA & Audio: del buscador a la respuesta

Virginia Huerta, Managing Director en Archetype, analizó cómo la inteligencia artificial está transformando los mecanismos tradicionales de visibilidad. Durante años, la competencia digital se centró en aparecer en los primeros resultados de los buscadores; ahora, cada vez más usuarios formulan preguntas directamente a sistemas de IA que ofrecen respuestas completas sin necesidad de consultar múltiples enlaces.

En este nuevo escenario, la noción de autoridad adquiere un significado distinto. La visibilidad ya no depende solo de posicionarse en una lista de resultados, sino de formar parte de las fuentes que los sistemas utilizan para construir sus respuestas. Quién es citado, qué voces se consideran fiables y qué marcas aparecen en esas respuestas automatizadas se convierte así en un elemento estratégico.

Huerta explicó además que la IA se está consolidando como un nuevo canal de descubrimiento. Muchos usuarios ya la utilizan para informarse, resumir contenidos o recibir recomendaciones, aceptando las respuestas generadas sin acudir necesariamente a las fuentes originales. El recorrido del usuario, en muchos casos, ya no termina en un clic, sino en una respuesta.

Ante este cambio, las estrategias de visibilidad deben ir más allá del SEO tradicional. Para ser relevantes en un entorno mediado por IA las organizaciones necesitan trabajar tres dimensiones clave: relevancia (responder a preguntas concretas con contenidos útiles), autoridad (estar presente en espacios donde se generan señales de credibilidad) y estructura (crear contenidos claros, bien organizados y fácilmente interpretables por los sistemas).

En ese contexto, Huerta destacó el potencial del audio —y especialmente del pódcast— como herramienta para construir autoridad digital. Las conversaciones en profundidad con expertos generan contenido reutilizable y ayudan a posicionar voces y marcas en el nuevo ecosistema de búsqueda conversacional. En ese nuevo mapa digital, la visibilidad ya no depende solo de aparecer en los resultados, sino de ser una de las fuentes que construyen la respuesta.

  1. El boom de las newsletters de audio: análisis, comunidad… y un modelo aún en construcción

La penúltima mesa de la jornada estuvo dedicada a un fenómeno emergente dentro del ecosistema del audio: el crecimiento de las newsletters especializadas como espacios de análisis y conversación profesional. Moderada por Eva Correa, fundadora y CEO de mecmec, la sesión reunió a tres de las voces más activas en este ámbito: Jorge Heili, creador de AudioGen.fm; Andrea Morán, responsable de Punto de Escucha; y José Antonio Gelado, autor de Comunicando Audio.

Cada una de estas publicaciones se ha consolidado como un punto de referencia para profesionales del sector, con enfoques complementarios. AudioGen ofrece una lectura estratégica de la evolución global del audio y el pódcast; Punto de Escucha se adentra en el proceso creativo de las producciones sonoras a través de entrevistas y análisis narrativos; y Comunicando Audio aborda las tendencias del sector desde la perspectiva de la comunicación y la observación profesional del mercado.

Durante la conversación, los tres coincidieron en que la creación de estas newsletters responde a una necesidad creciente de información especializada y curada en un sector cada vez más complejo. También compartieron algunas de las lecciones aprendidas en su desarrollo: la importancia de construir una voz editorial reconocible, la constancia en la publicación y el valor de crear comunidad en torno al contenido.

Uno de los principales retos mencionados fue el de la monetización. Aunque las newsletters se han consolidado como una herramienta eficaz para generar conversación y posicionamiento profesional, el patrocinio y los modelos de ingresos todavía se encuentran en una fase incipiente. Los participantes coincidieron en que las marcas aún no han explorado plenamente este formato, aunque todo apunta a que lo harán a medida que el ecosistema del audio continúe creciendo.

Lo cierto es que, si bien estas newsletters han estado tradicionalmente muy centradas en el análisis del pódcast y del ecosistema del audio digital en general, el audiolibro comienza a aparecer cada vez con más frecuencia en sus contenidos, reflejando cómo distintos ámbitos —podcasting, audio y edición— empiezan a converger. A medida que el audio se consolida como un espacio narrativo más amplio, esta apertura apunta también a nuevas oportunidades de análisis, conversación y desarrollo para el conjunto del sector.

  1. Evolución de la industria del audio en América Latina: un ecosistema en construcción

José Manuel Anta (director de la Federación de Gremios de Editores de España, FGEE) se encargó de moderar la última mesa de la tarde, invitando para ello a Carmen Ospina (directora de Desarrollo de Negocio, Marketing y Comunicación en Penguin Random House), Daniel Cladera (responsable de relaciones con editoriales para España, Latinoamérica y Brasil en Audible), Gabriel Polgati Rojas (director ejecutivo de RDF Media y Storytel Chile), Rodrigo Meinberg (fundador y CEO de Skeelo) y José Alberto Parra (director de Estrategia Digital para Estados Unidos y Latinoamérica en Grupo Planeta).

© PARIX_Audio_Day_FGSR.

Representantes de los principales grupos editoriales y plataformas de streaming de América Latina analizaron la evolución del audio en la región, un mercado que todos coincidieron en definir como emergente, con distintas velocidades, pero lleno de potencial. La conversación giró en torno a tres grandes cuestiones: el crecimiento del catálogo, la creación de hábitos de escucha y la búsqueda de modelos de negocio adaptados a realidades muy diversas.

Uno de los diagnósticos compartidos fue la enorme brecha entre el libro impreso y el audiolibro. Meinberg lo ilustró con el caso brasileño: de unos 400.000 títulos impresos y 200.000 ebooks, apenas 12.000 existen en audio. Para cerrar esa distancia —señaló— será necesario recurrir a la tecnología, incluida la inteligencia artificial, al menos para aquellos títulos que nunca llegarán a producirse de otro modo. En la misma línea, Cladera apuntó que la prioridad del sector debe ser ampliar catálogo sin renunciar a la calidad, combinando producción profesional con nuevas herramientas tecnológicas.

Desde el punto de vista editorial, Ospina y Parra insistieron en la importancia de apostar por contenido local para activar la demanda. En mercados emergentes, recordaron, el consumo no crece hasta que existe un catálogo suficiente que lo sostenga. Al mismo tiempo, el audio está evolucionando desde un formato asociado al aprendizaje o la información hacia un espacio cada vez más ligado al entretenimiento, donde géneros como la fantasía o el romance empiezan a atraer a audiencias más jóvenes.

Otro aspecto clave es la diversidad lingüística del continente. Los participantes coincidieron en que los acentos locales generan mayor conexión con el público, aunque también subrayaron que las audiencias latinoamericanas están acostumbradas a convivir con múltiples variantes del español. Como resumió Ospina, esa diversidad cultural no es una barrera, sino una oportunidad para construir catálogos más ricos y auténticos.

Finalmente, el debate abordó los modelos de distribución. La suscripción domina actualmente muchos mercados, pero los ponentes coincidieron en que no existe aún un modelo definitivo. En un contexto donde el audio compite con múltiples formas de entretenimiento por el tiempo —y la capacidad de suscripción— de los usuarios, las alianzas con otros actores del ecosistema mediático se perfilan como una vía relevante de crecimiento. Polgati destacó el potencial de estas colaboraciones y citó como ejemplo la reciente alianza entre Storytel y RDF Media, que combina la experiencia de la radio con el catálogo de audiolibros y apuesta por contenidos locales procedentes tanto de autores literarios como de figuras del ámbito radiofónico.

En definitiva, el mensaje que cerró la mesa fue claro: el mercado latinoamericano todavía está en fase de construcción, pero precisamente por eso las decisiones que se tomen ahora —en catálogo, producción y modelos de negocio— definirán su crecimiento en los próximos años.

Conclusión

Si algo dejó claro esta tercera edición de PARIX Audio Day es que la industria del audio vive al mismo tiempo un momento de expansión global, así como transformación de los procesos de producción, marketing y distribución a raíz de la irrupción de la inteligencia artificial.. Nuevas tecnologías, formatos narrativos y hábitos de escucha obligan a redefinir modelos de negocio, procesos y estrategias de marketing y comercialización.

En ese contexto, contar con espacios donde profesionales del audio —de distintos perfiles, disciplinas y países— puedan detenerse a pensar colectivamente, compartir experiencias y conectar resulta especialmente valioso para los profesionales de la industria. Al fin y al cabo, es en la intersección donde suele surgir la innovación.

Hasta la próxima edición habrá mucho que experimentar, debatir y poner en práctica.

Nos vemos en PARIX Audio Day 2027

Valle Dessaint y Javier Celaya

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