Hugo, una herramienta para que los autores protejan sus obras frente a la IA
La Société des Gens de Lettres (SGDL) de Francia ha dado un paso decisivo en la defensa de los derechos de autor con el lanzamiento de ‘Hugo’.
Se trata de una plataforma digital diseñada para que los escritores puedan controlar el uso de sus obras en operaciones de minería de texto y datos, una tecnología fundamental en el desarrollo de la IA.
El contexto de esta iniciativa se encuentra en la Directiva Europea de 2019 sobre derechos de autor en el Mercado Único Digital, incorporada al ordenamiento jurídico francés, que permite a determinadas instituciones -como universidades, bibliotecas, museos y archivos- utilizar obras protegidas para fines de investigación científica. Sin embargo, fuera de ese ámbito, los autores conservan el derecho a oponerse al uso de sus creaciones.
Es precisamente en este punto donde ‘Hugo’ cobra protagonismo. La plataforma, desarrollada por la SGDL, permite a cualquier autor -sea o no miembro de la organización- ejercer de forma sencilla, gratuita y sin necesidad de justificación su derecho de oposición. A través de un sistema digital accesible, los usuarios pueden registrar sus obras, gestionar permisos y decidir si autorizan o prohíben su utilización en procesos automatizados de análisis de datos.
Además, ‘Hugo’ no se limita a ser un registro pasivo. La herramienta genera una base de datos actualizada en tiempo real, estructurada en un formato legible por máquina, lo que permite a empresas tecnológicas y operadores verificar de manera automática si una obra está protegida frente a este tipo de usos. Este aspecto convierte a la plataforma en un puente directo entre creadores y usuarios de datos, facilitando el cumplimiento de la normativa vigente.
Para los miembros de la SGDL el sistema ofrece además la ventaja adicional de que la organización registre automáticamente la oposición para las obras incluidas en el catálogo de la Biblioteca Nacional de Francia. No obstante, los autores pueden acceder en cualquier momento a su cuenta en ‘Hugo’ para comprobar, modificar o ampliar la información.
La creación de esta herramienta responde también a la preocupación creciente por el uso de obras protegidas en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. Según la SGDL, algunos desarrolladores han interpretado de forma extensiva las excepciones legales para justificar prácticas que podrían vulnerar los derechos de autor.
A partir de ahora, cualquier operador que desee realizar minería de texto y datos deberá consultar esta base antes de utilizar una obra. De lo contrario, se expone a posibles acciones legales y sanciones, reforzando así la posición de los creadores en la economía digital.
Un paso más de nuestros vecinos franceses para tomar distancia de las creaciones y usos que se hace de la IA en el sector editorial.




