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Diálogos sobre Propiedad Intelectual

24-10-2010 | Propiedad Intelectual, Universidad de Deusto

Autor: Gabriel Portell Torres (Texto y fotos)

Los Diálogos sobre Propiedad Intelectual de Deusto culminan con la apuesta por crear una norma común europea válida para todos los agentes de la economía del conocimiento.

Biblioteca Univ. DeustoLos días 21 y 22 de Octubre se celebraron en la Universidad de Deusto los Diálogos sobre Propiedad Intelectual donde se analizaron las peculiaridades de la Ley de Propiedad Intelectual y sus conflictos en la era digital.

Los responsables editoriales de la mayoría de las universidades españolas junto con otros agentes relacionados con la gestión del conocimiento, abordaron desde diferentes perspectivas el nuevo escenario en el que nos encontramos, donde la difusión del conocimiento a través de Internet está haciendo tambalear la legislación tradicional que regula la Propiedad Intelectual.

"Nunca se ha hablado tanto de propiedad intelectual y nunca ha habido tanta confusión" reconocía Jon Artatxo, asesor jurídico de la Real Academia de la Lengua Vasca, cuando "Derecho significa precisión", señalaba. Hay más sombras que luces y cada ponencia daba paso a nuevos interrogantes.

Una norma común europea

En este contexto de incertidumbre donde la legislación española en materia de propiedad intelectual es de las más garantistas de Europa, el encuentro se cerró con una apuesta por crear una norma común europea que sirva de marco válido para todos los agentes en esta economía del conocimiento. Una norma compatible con los derechos de los autores, los editores y los ciudadanos, y que además permita a las editoriales trabajar con sencillez y seguridad.

La apuesta fue firme: la propiedad intelectual debe regirse por una regulación "supranacional" que conjugue derechos de autor y acceso ciudadano a la producción y que "no pierda de vista a la industria cultural, que no deja de ser industria por ser cultural".

Esta es la principal conclusión que se desprende de las aportaciones de los distintos participantes en los Diálogos que han tenido como objetivo crear un marco de buenas prácticas en el uso de materiales y textos para la investigación, docencia y difusión de la cultura y el ocio.

Reconversión digital

En el foro se apuntó que la tecnología no es la culpable de lo que está ocurriendo. Ha supuesto un cambio al que hay que adaptarse y no es posible esperar a que todo esté perfectamente regulado. Hay que estar en Internet, a pesar de la piratería y de otros inconvenientes nuevos que seguro surgirán.

Los participantes coincidieron al afirmar que la reconversión digital del libro es ya algo urgente y necesario en la sociedad de la información donde el acceso y difusión del conocimiento está viviendo una revolución. Consideran que para hacer la transición a lo digital, las editoriales universitarias deberían comenzar por hacer una auditoria de propiedad intelectual; actualizar y acordar con sus autores los derechos de reproducción y comunicación pública de sus catálogos, formados por miles de obras. Obras que pueden ser muy minoritarias, difícilmente rentabilizables y de vida corta, dada la rapidez de transformación del conocimiento científico. Además, para estos autores, la difusión de su obra prima sobre la remuneración y realizan sus trabajos con financiación de instituciones públicas, cuyo prestigio se basa en la visibilización y ser citados por otros autores.

Creative Commons

"Al legislador le cuesta entender la tecnología y necesita tiempo para ensamblarla en el ordenamiento jurídico" afirmaba Gema Tomás, profesora de la facultad de Derecho y Directora de la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Deusto. Ante esta evidencia, fue unánime el sentimiento de que la realidad va más rápido que la legislación de propiedad intelectual, y que ésta es de muy compleja aplicación en el contexto digital, impidiendo la tutela efectiva de estos derechos, o favoreciendo prácticas quizá alegales.

Las editoriales universitarias deben establecer los objetivos de su política de acuerdo a los fines de la universidad: fomento del estudio, desarrollo de la investigación y difusión del conocimiento y la cultura. Así, tienen que conjugar el respeto a la decisión del autor sobre su obra, con la posibilidad de reproducción y transmisión ágil. Esta labor parece simplificarse cuando logra la concesión de licencias creative commons que ayudan al aumento de la difusión, impacto de las obras y ofrece los contenidos en las formas de acceso y consumo preferidas por la mayoría de los lectores: sencillo, económico y usable.

Cambio en el modelo de negocio

Dudan los autores sobre cómo difundir la obra, los editores no saben qué derechos tienen ni para cuánto tiempo y para qué formas de comunicación pública, y se debaten entre primar la comercialización sobre la difusión o al contrario. Además, son numerosos los problemas tecnológicos (las formas de control de ventas y descargas, la rápida sucesión de dispositivos de lectura y de formatos incompatibles), e intervienen otros muchos agentes: los bibliotecarios, los libreros, los distribuidores, los propios lectores y los generadores de contenidos.

Pensar en digital

La directora de la Biblioteca Nacional, Gloria Pérez-Salmerón, y el escritor Kirmen Uribe, Premio Nacional de Narrativa 2010, fueron los encargados de abrir estos Diálogos. En su intervención Gloria Pérez-Salmerón aseguró que el secreto de las nuevas bibliotecas está en la facilidad de acceso a la información. A su juicio, la Biblioteca como institución que conecta la ciudadanía con el conocimiento debe alinear sus protocolos y estructuras a la nueva era digital.

Desde el punto de vista del escritor y atendiendo a las palabras de Kirmen Uribe, hay que pensar más en las ventajas que ofrece la tecnología en lugar de detenerse ante los riesgos e incertidumbres. Lo cierto es que el lector ha cambiado, su forma de leer también y su pregunta es "¿cómo hay que escribir?". Además llamaba la atención sobre otras ventajas que ha traído la tecnología como es la posibilidad comunicación entre escritores, "ahora las influencias literarias son totales", decía.

Elenco de participantes

Otros participantes en estos Diálogos han sido Isabel Hernando Collazos, profesora de Derecho Civil de la Universidad del País Vasco y asesora especializada en Propiedad Intelectual e Industrial cuyo tema fue Digitalización y Universidades: Retos Legales, Carolina Pina y Antonio Muñoz Vico, abogados del Bufete Garrigues Madrid, Carlota Planas de Sabatellini & Associats y Asesora Jurídica del Gremio de Editores de Euskadi, José Antonio Gómez, secretario de la UNE - Unión de Editoriales Universitarias Españolas, Begoña Urigüen, Jefe del Servicio de Archivo, Biblioteca y Publicaciones del Gobierno Vasco, Andoni Sagarna, Director de Investigación de Euskaltzaindia y Antonio Isabel, abogado representante de Cedro.

... y 12 cosas más que se dijeron ...

· La transmisión del conocimiento es uno de los pilares de la excelencia. La tecnología e Internet agilizan esta transmisión.

· Los editores deben asumir el protagonismo que les corresponde y en este magma de información en el que nos encontramos, asentar el conocimiento y contribuir a su difusión.

· La digitalización de los fondos editoriales de las bibliotecas debe concentrarse en obras de especial interés y no de forma indiscriminada imitando a nuevos agentes que acaban de nacer en el escenario editorial.

· La biblioteca debe centrar su esfuerzo en la calidad, la actualización y gestión de sus repositorios, velando por los derechos de autor y atendiendo con especial cuidado las "obras huérfanas" que suponen el 70% de los fondos.

· Soluciones imaginativas dentro del marco de la Ley de Propiedad Intelectual como las Creative Commons, son sólo herramientas que no valen ni para todo ni para todos. La clave está en adaptarlas a las necesidades de cada uno.

· Se ha demostrado que Creative Commons es fórmula de éxito (en 2006, 3 millones de licencias, actualmente 9 millones), lo que hace más necesario aún la creación de un archivo repositorio de estas licencias.

· El valor del soporte difiere. A nivel de estudios de investigación, la publicación en soportes digitales no computa de la misma manera que los soportes tradicionales, donde el prestigio del nombre de la cabecera es garante de lo publicado.

· Se recordaron con cierta alarma las palabras de Bárbara Navarro de Google que decía "el Gobierno español debe reaccionar pronto con una nueva legislación de la propiedad intelectual si no quiere que países como México adelanten a España en la carrera por liderar los contenidos de habla hispana en Internet"

· En todo caso, el contrato debe construirse desde la buena fe de las partes. De forma escrupulosa y amplia, debe contener todos los elementos que garanticen la proyección del autor, que es el verdadero cimiento del conocimiento.

· Los nativos digitales son más rápidos. Es una generación que usa, consume y desecha.

· Para competir con la sobreabundancia de la red, los editores tienen que enriquecer sus contenidos.

· Estamos en la economía del conocimiento: será más rico el país que más conocimiento produzca.

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