15 junio 2014

Auge de los autores indies

autoediciónPor José A. Vázquez y Javier Celaya

En los últimos meses, el impacto de la autoedición (o auto-publicación, como se prefiera y según matices) en el mundo del libro está generando un interesante debate sobre las oportunidades derivadas de esta creciente actividad, así como algunos desacuerdos y prejuicios sobre sus verdaderas aportaciones.

La autoedición no es un fenómeno nuevo; de hecho, en los siglos XIX y XX era una práctica habitual. En el siglo XXI, la autoedición ha pasado de ser una actividad considerada por algunos en el mundo del libro como algo menor y de dudosa calidad a convertirse en un gran negocio. A lo largo de los dos últimos años, desde importantes editoriales nacionales e internacionales hasta librerías y bibliotecas están apostando firmemente por la autoedición como complemento a su actividad principal. Añadir una plataforma de autoedición al negocio “tradicional” de una editorial, librería o biblioteca va a redefinir los límites hasta ahora establecidos entre escritores y aspirantes a escritores (autores indies) en el mundo del libro. Si se hace de una manera inteligente, la puesta en marcha de una plataforma de auto-publicación puede hacer que la editorial, librería o biblioteca se beneficie de ese nuevo mundo de nuevos escritores creando un ecosistema complementario al negocio tradicional con nuevas vías de ingresos.

Un debate con tres ejes

En la actualidad, el debate sobre el impacto derivado de la autoedición en el mundo del libro gira alrededor de tres pilares: las ganancias de los autores que se autopublican, las ventas de dichos libros y, por último, el papel del editor en este nuevo mundo. Analicemos a continuación cada uno de estos ejes.

Recientemente, el conocido autor “indie” de obras de ciencia-ficción Hugh Howey ha creado una gran polémica con la publicación de un estudio sobre las cifras de ventas y supuestas ganancias de los autores que se autopublican.

thedigitalreader.com

Según este estudio -basado en los datos de casi 7.000 libros digitales de los géneros más vendidos en Amazon- vemos, primero, que un 70% de los libros más vendidos en esta plataforma pertenece a las categorías de novela romántica, ciencia ficción y misterio. A partir de aquí, el autor de este estudio extrapola de la clasificación de libros digitales de Kindle el número de unidades vendidas en un mismo día de la recolección de datos. Luego, basándose en el tipo de editor y el precio del ebook, se asume la tasa de regalías que el autor recibe. Después, para llegar a los ingresos anuales, se multiplica los ingresos diarios del autor por 365.

La metodología, y por tanto sus correspondientes resultados, han dado ocasión a que el informe sea abierta y largamente cuestionado por otras entidades, como Digital Book World, que han realizado estudios similares pero con metodologías diferentes… Como señala Dana Beth Weinberg, la metodología del informe de Hugh Howey supone una tasa constante de ventas diarias, sin fluctuaciones, algo ciertamente poco realista en el mundo del libro. En este escenario, el polémico estudio indica que 944 autores de los 3.439 autores que forman parte de la muestra llevada a cabo en la plataforma de Amazon han llegado a ganar $58 por día. El  propio Howley ha admitido ciertas limitaciones en su estudio, no sin defender su conocimiento sobre el tema y sin dudar de estudios similares llevados a cabo por otras entidades.

Más allá de detenerse en el análisis y contraanálisis de esta guerra sobre las metodologías utilizadas en los diferentes estudios, el verdadero debate es que el auge de la autoedición ofrece un nuevo panorama de oportunidades en la cambiante cartografía del sector.

En relación con el segundo eje de este debate –las escasas ventas de libros autoeditados– es importante señalar que, al igual que en el mundo de los libros en papel, el 95 % de las ventas proviene de un 5% de los autores indies. Aunque estas cifras están dichas de una forma simbólica, es una realidad que genera malinterpretaciones en el sector editorial. Los ingresos derivados de las plataformas de autoedición no derivan solo de la venta de libros en papel o eBooks; los principales ingresos derivan de la contratación de servicios editoriales por parte de los autores que deciden autoeditarse, así como el análisis del “big data” que generan estas plataformas. Más allá de las ventas incurridas a través de las plataformas de autoedición, el verdadero valor añadido de la apuesta por la autoedición es el conocimiento directo de los lectores, su comportamiento en el proceso de descubrimiento y compra de libros, así como el análisis de la lectura de los mismos

En la era digital, una de las principales vías de ingresos de las editoriales serán los servicios derivados alrededor de los contenidos publicados. La lista puede ser muy amplia (servicios editoriales, servicios de marketing, servicios de promoción, servicios de recomendación de próximas lecturas basados en afinidades reales o compras anteriores, servicios de archivo de contenidos comprados, servicios de almacenamiento de notas, acceso a una comunidad de personas con mis mismas afinidades, etcétera). Los editores, libreros y bibliotecarios no deben olvidar que los usuarios en Internet no pagan solo por los contenidos, pagan principalmente por los servicios alrededor de los mismos.

Por último, si la mayoría de los autores del siglo XXI decide autoeditarse, ¿cuál es el papel del editor? ¿Qué valor añadido aporta en la era digital? Los editores “tradicionales”, en el buen sentido de la palabra, seguirán teniendo un papel fundamental en la era digital, pero con habilidades diferentes. Las editoriales seguirán siendo empresas que descubren, mejoran y hacen llegar historias a los lectores, pero sobre todo se convertirán en empresas que prestarán una amplia gama de servicios a sus diferentes públicos (autores que representan, autores indies…). Se trata de ampliar el radio de acción ofreciendo servicios editoriales a un mayor número de autores.

Esperamos que con la lectura de este artículo, y a partir del 19 de junio con la lectura del estudio “Autores independientes”, hayamos conseguido aportarles una visión más amplia sobre el nuevo mundo de la autoedición y despejarles algunas dudas o prejuicios sobre esta creciente actividad, pero sobre todo esperamos que les haya servido para reflexionar sobre cómo puede fomentar e integrar la autoedición en las actividades de su entidad, ya sea una editorial, librería o biblioteca.

 

Lecturas relacionadas:

Estudio “Autores independientes”

Estudio “Nuevos modelos de negocio en la era digital

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