Escuchar también es leer
La lectura en formatos digitales continúa ganando peso en España, pero si hay un fenómeno que destaca con especial fuerza según podemos ver en el último Barómetro de Hábitos de Lectura 2025 de la FGEE es el auge del audiolibro.
Esto lo vemos especialmente, además, entre los jóvenes, lo que consolida al audiolibro como puerta de entrada a la lectura entre este sector poblacional. Así, los datos confirman que escuchar libros se ha convertido en una práctica cada vez más habitual y socialmente aceptada, bajo un concepto que empieza a calar con fuerza también en los mercados de nuestro entorno que es que escuchar también es leer.
Si analizamos los datos de informes anteriores, advertimos un crecimiento espectacular en menos de siete años. En 2025, el 9% de la población española afirma escuchar audiolibros, frente al 7,9% registrado en 2024.
Aunque el crecimiento interanual es moderado, la perspectiva a medio plazo revela una transformación profunda del panorama lector. Como decimos, hace apenas siete años, coincidiendo con el lanzamiento de plataformas como Storytel en el mercado en español, el consumo de audiolibros no alcanzaba el 2,9% de la población general.
Desde entonces, el audiolibro ha experimentado un crecimiento acumulado cercano al 275%, convirtiéndose así en uno de los formatos de lectura con mayor expansión en el ecosistema editorial. Este avance no responde a una moda puntual, sino a un cambio estructural en la forma de acceder a los contenidos culturales.
El dato más relevante del Barómetro 2025 es que la lectura de audiolibros supera ya el 15% de la población entre los 25 y 34 años, lo que la consolida como una de las principales puertas de entrada a la lectura para las generaciones más jóvenes. Esta franja de edad -marcada por la falta de tiempo y la multitarea- encuentra en el audiolibro un formato compatible con su ritmo de vida, que permite leer mientras se realizan otras actividades.
No obstante, esta tendencia ya se intuía en 2024, cuando el consumo de audiolibros alcanzaba al 12,8% de los menores de 35 años, si bien los datos de 2025 apuntalan la idea de que el formato ha superado la fase experimental y se ha integrado de forma estable en los hábitos culturales de los jóvenes adultos.
En cuanto a la lectura digital de ebooks, también se advierte un crecimiento sostenido que señala a una mayor consolidación del formato. Por tanto, podemos decir que, junto al audiolibro, la lectura digital continúa avanzando. En 2025, el 33,2% de la población ha leído libros digitales, lo que supone 1,5 puntos más que en 2024. El ebook refuerza así su recuperación tras varios años de estancamiento.
El eReader sigue siendo el dispositivo más utilizado (16%), seguido del móvil (11,8%) y el ordenador (11,1%). En cuanto al acceso a los contenidos, el 50,7% de los lectores digitales declara descargar libros gratuitamente, mientras que el 32,7% afirma pagar por ellos, lo que indica la existencia de un mercado digital estable, aunque aún tensionado entre la gratuidad y la compra.
Si hablamos de lectura en general, la evolución de la lectura en papel y del audiolibro muestra dos tendencias claramente diferenciadas. Así, mientras que la lectura en formato físico presenta un crecimiento sostenido y consolidado –y con un peso cultural y social muy arraigado-, el audiolibro ha protagonizado un crecimiento explosivo, impulsado por la tecnología, las plataformas de suscripción y el cambio en los hábitos de consumo cultural.
Al mismo tiempo, persiste una señal de alerta ya detectada en 2024 que apunta al descenso de los lectores frecuentes en papel, que son aquellos que leen diaria o semanalmente. Esta pérdida de intensidad lectora convive con el aumento del consumo digital y plantea nuevos retos al sector editorial en términos de fidelización y formación de lectores a largo plazo.
Con todos esos datos podríamos decir que se confirma cómo el ecosistema lector en España avanza más hacia un modelo híbrido, donde papel, ebook y audiolibro no compiten necesariamente, sino que se complementan. En este contexto, el audiolibro deja de ser un formato marginal para convertirse en una herramienta clave de acceso a la lectura, especialmente entre quienes tradicionalmente leían menos.
El crecimiento del audiolibro en menos de una década no sólo refleja por tanto una innovación tecnológica, sino también un cambio cultural profundo. Este cambio supone la ampliación del concepto de lectura hacia nuevas formas de experiencia narrativa. Una tendencia que ya es evidente en otros países europeos y que, según los datos, ha llegado para quedarse.
En la tercera edición de Parix Audio Day 2026, que se celebrará el próximo 19 de febrero en la Casa del Lector, analizaremos estos datos.
Podéis acceder al informe este enlace (Pdf).






