18 noviembre 2016

Cómo enriquecer la visita física a las bibliotecas con tecnología

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En la actualidad los usuarios de bibliotecas conviven en dos mundos diferentes, el físico y tradicional espacio de la biblioteca como tal y los nuevos servicios virtuales que se prestan desde las mismas (préstamo digital de libros, audiolibros y prensa, servicio de referencia a través de “Pregunte, las bibliotecas responden”, servicio de atención al cliente por Whatsapp…). Pero el reto en la actualidad es unir ambos mundos y sobre todo cómo enriquecer la visita a la biblioteca física cuando las necesidades del usuario se encuentran en gran parte satisfechas por medios virtuales.

Sobre este tema, la interrelación de los espacios físicos y virtuales, se ha celebrado esta semana en Toledo el VIII Congreso de Bibliotecas Públicas (#8CNBP), prestando especial atención a los nuevos usos y servicios que demanda una sociedad cada vez más tecnológica.

Dentro de este ámbito, Dosdoce ha presentado la Comunicación “12 servicios de innovación tecnológica que las bibliotecas pueden prestar en su espacio físico para dar una mejor experiencia de usuario en la Era Digital” y que podrá consultarse en los próximos días a través de la página del Congreso.

A raíz de esta intervención, hemos desarrollado una infografía que muestra diferentes ideas y aplicaciones tecnológicas que pueden implantarse dentro del espacio físico de la biblioteca para enriquecer la visita del usuario a la misma y proporcionar una experiencia satisfactoria. Desde la relación con el usuario a través de beacons, la presencia de pantallas táctiles, autopréstamo a través de NFC o bluetooth, la utilización de códigos QR, pasando por la realidad virtual y gafas de realidad aumentada para el fomento de la lectura, hasta la existencia de impresoras 3D, drones, o robots.

Pero hoy en día el concepto de biblioteca va más allá y la tecnología permite el préstamo de contenidos en cualquier punto de la ciudad, una marquesina de autobús, un parque o una calle concurrida puede servirnos para colocar beacons y permitir el préstamo bibliotecario a través de los móviles de los ciudadanos.

Por suerte, el precio de la tecnología es inversamente proporcional al tiempo que transcurre desde su aparición y la mayoría son en la actualidad accesibles para las bibliotecas. De igual forma su implantación y utilización es posible por parte de bibliotecarios que previamente se hayan formado en su funcionamiento, y lo más importante, que hayan definido el servicio que van a prestar a los usuarios para enriquecer a partir de ese momento la visita a su biblioteca.

Descarga aquí la infografía en alta resolución.

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