04 junio 2009

Adiós a la gratuidad en Internet

Se prevé un nuevo cambio en el modelo de negocio. Esa idea extendida por algunas empresas de que el único modelo de negocio viable en Internet se basa en la gratuidad de los contenidos, mientras que los ingresos se obtendrán a través de la publicidad, está tocando fondo. A lo largo de estos años hemos visto cómo este modelo ha funcionado en algunas empresas, mientras que el resto han obtenido escasos retornos.
Adelantábamos ayer que el sector editorial debería analizar los errores cometidos por el sector musical para evitar los mismos y tener en cuenta el nuevo enfoque de su modelo de negocio: el pago por contenido fragmentado, la multidistribución de sus contenidos digitales y la aportación de servicios de valor añadido. El primero fue iTunes. Luego le siguieron otras empresas como Imeem que han tratado de crear una alternativa al dominio de Apple y su tienda on-line para iTunes.
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En nuestro país ya ha sucedido algo similar. En abril Vodafone presentó un servicio de música en España que ofrece a los suscriptores acceso ilimitado a un amplio catálogo de canciones en sus teléfonos desde 16 € al mes. Las canciones se pueden reproducir en el teléfono o descargar en el ordenador.
El sector de la prensa parece destinado a seguir los mismos pasos. Rupert Murdoch, Presidente de News Corporation, asegura que, con el tiempo, se va a tener que pagar por leer el periódico en la Web. Para él, el contenido gratuito en Internet tiene los días contados. La suscripción al periódico traerá la oportunidad de ver la información completa en su versión digital. La operación a la inversa también es factible. Cuando la gente ve que no tiene las noticias completas en la Web del periódico, optan por suscribirse. Se espera que el nuevo cambio traiga más ingresos. Y a los suscriptores de las ediciones impresas una razón más para seguir comprando el periódico. Así todos ganan. El Wall Street Journal ya ha demostrado que las suscripciones on-line funcionan, aunque cuenta con la ventaja de ser un diario de noticias financieras, un mercado que atrae a un público dispuesto a pagar por información útil. Otro ejemplo: el New York Times ya ha conseguido 15.000 suscriptores on-line.
iphone_ul1.JPGHay otras opiniones que, sin embargo, no lo tienen tan claro. Vinton Cerff, el “padre de Internet” cree que se corre el riesgo de que el contenido pagado se transforme en información controlada por el proveedor de dicha información, y que se confundan las noticias con la publicidad. Cerff tampoco está seguro de que los micropagos por noticias vayan a funcionar. Opina que la gratuidad y la posibilidad de que nos pasemos noticias e información los unos a otros desde la Red es la mejor publicidad para cualquier empresa, empezando por un periódico. Y es publicidad gratis; la del “boca a boca”, la del amigo que te conoce. Quién sino puede ser mejor prescriptor.
Quizá no haya que pensar tanto en el modelo de negocio en la Red como tener presente la posibilidad de los micropagos para acceder a la información o al contenido que uno quiere. Este tipo de micropagos son muy útiles para soportes como el teléfono móvil. La telefonía móvil ha sido la primera en entender los cambios del modelo de negocio en Internet y ha sabido sacar partido a las ventajas de la venta de contenidos fragmentados, bien sea noticias, música o cualquier oferta susceptible de poder ser demandada sin tener que pagar por un todo del que sólo quieres una parte.
Quizá haya llegado el momento en que el sector cultural comience a pensar en modelos de negocio de pago a la vez que aporte algún valor añadido en sus ediciones digitales si no quiere pasar por los mismos errores de la industria discográfica.

5 Responses

  1. Lo lleva claro el tal Murdoch: internet es, como la radio y la televisión, algo que nació gratuito y así seguirá, porque nunca habrá una mayoría dispuesta a pagar por lo que siempre ha sido gratis, salvo que lo que se emita por la red sean partidos de fútbol o contenidos pornográficos, que es por lo poco que merece la pena pagar, como bien saben los abonados de la televisión digital…

  2. Parte del artículo mira al futuro, parte mira al pasado sin darse cuenta. No nos acordamos de la ola de pago por suscripción de 2002 a 2004?? Aquello fue un fracaso tremendo del cual algunos medios todavía se están recuperando. Los micropagos se han probado útiles en algunos contextos, también han fracasado en otros, pero no van a tener éxito en el pago por noticias porque el valor de la noticia tiende a cero en el tiempo. Creo que hace falta un «bold move» para darle la vuelta a esto, y hasta ahora la industria está a por uvas.
    Enhorabuena por el blog, por cierto.

  3. Eduardo
    El enfoque de los anteriores modelos de pago por subscripción fueron erróneos dado que obligaban al usuario a pagar el mismo precio que la subscripción en papel sin poder fragmentar el contenido o pagar por uso (pay per view).
    Entiendo que volver a modelos de pago conlleva un cambio de comportamiento y mentalidad por parte de los usuarios, pero ya lo estamos viendo en medios como el New York Times, Wall Street Journal, Financial Times, etc.
    Creo que estas empresas se han dado cuenta, algo tarde, que el supuesto modelo de gratuitad de los contenido en Internet para obtener tráfico y supuestamente unos ingresos por publicidad no funciona
    Javier

  4. Jose Pascua

    Espero que el mundo del libro sepa reaccionar y descubrir que los contenidos deben estar preparados antes de que lleguen masivamente las máquinas (e-reader). Era patético ver como las discográficas se negaban a los nuevos formatos, anclados en el CD, mientras todo el mundo YA TENÍA un MP3. Eso provoca la búsqueda de contenidos y la porliferación de la piratería. Y al final, el negocio legal se lo lleva alguien ajeno a la industria del disco: Apple. ¿Pasará lo mismo con la industria del libro? (Cambiad Apple por Google)

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