03 julio 2014

Grandes marcas que se convierten en editores de contenidos

I-heart-juicy-content-300x198Desde hace un tiempo se está viendo cómo el llamado marketing de contenidos está teniendo una deriva específica hacia el sector de las publicaciones, es decir, marcas que se convierten en editores de contenidos.

El crecimiento de los libros digitales incitó a muchas compañías a crear sus propios ebooks para promocionarse y, además, ofrecer otro tipo de contenido. Los primeros pasos que conocimos fueron los de los medios de comunicación, que aprovecharon el formato digital para darle una vuelta a sus contenidos, bien mediante la recopilación, bien mediante ideas nuevas donde explotar otras formas de llegar al público.

Pero más allá de los medios de comunicación – que en cierto modo tienen una relación más cercana con la edición, de hecho ya son muchos los que anteriormente editaba sus propios libros en formato papel-, otras compañías mucho más alejadas del campo de la edición están investigando esta vía.

El formato no tiene que ser tampoco necesariamente el del libro digital, páginas web, microsites o apps también son vías para explotar contenidos sujetos a la edición.

En un artículo de Digiday nos cuentan los casos de Coca-Cola, con 1,2 millones de visitantes al mes en su revista online de viajes; Tech Page One, de Dell, que recopila artículos sobre tecnología y otros originales, validado ya porGoogle News; CMO, de Adobe, mezcla de contenido editorial original y contenido de otras fuentes, con 100.000 visitantes únicos; Barneys, que en sus contenidos combina la moda de lujo y la tecnología; y, finalmente, Xerox, donde habla de todas sus otras ramas del negocio, dado que hacen mucho más que fotocopiadoras e impresoras, que es por lo que todos los conocemos.

A todos les une el hecho de tener editor o editores al frente para gestionar los contenidos y que se intentan alejar lo máximo posible de su propia marca. Una nueva labor en el sector que podría dar también nuevas oportunidades, por cierto. En definitiva se trata de actuar más como un servicio que como una herramienta pura de promoción.

En cierto modo, el auge de la web social, la edición de blogs por parte de las empresas, la obligatoriedad a la hora de ofrecer nuevos contenidos en un mundo hiperconectado a través de tantas herramientas como las redes sociales y Wikis, ha empujado a las compañías a la necesidad de trabajar y editar nuevos contenidos para dar otro tipo de información a los clientes que ya no se conforman con que les vendan sus productos.

Algunos han visto esta tendencia y ofrecen sus servicios editoriales para este tipo de práctica, como la reconvertida Creaembooks en Crea.me o aún más veces reconvertida Vook.

La base de todo es crear un nuevo contenido atractivo e interesante, que atraiga, enganche y construya una relación con un público con el que, en muchos casos, llegar a crear una comunidad e incluso una seña identitaria aparte, como, nos recuerda el Guardian, la propia Guía Michelín, poco que ver con los neumáticos y que ofrece un gran servicio a millones de viajeros.

Como vemos, y como en tantas otras ocasiones, tampoco es algo absolutamente nuevo.

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