29 junio 2026

La Biblioteca Nacional de Corea frente a los libros generados por IA

La Biblioteca Nacional de Corea ha decidido rechazar la entrega obligatoria de miles de títulos generados por una editorial que utiliza inteligencia artificial y que publica alrededor de 9.000 libros cada año.

La institución también ha iniciado un proceso de revisión del sistema de depósito legal con el fin de evitar posibles abusos derivados de la proliferación de publicaciones automatizadas. Paralelamente, en la National Assembly of the Republic of Korea se están promoviendo cambios legislativos para adaptar la normativa vigente a esta nueva realidad tecnológica.

La biblioteca nacional informó que no aceptará los ejemplares presentados por esta editorial, que ya había generado polémica con anterioridad. Entre las razones expuestas figuran la reutilización de materiales de dominio público con simples modificaciones editoriales y la presencia de contenidos repetitivos.

Se trata de la primera ocasión en que esta importante institución rechaza formalmente obras producidas mediante IA. Hasta ahora, incluso los libros creados con estas herramientas debían ser adquiridos al precio de venta habitual, y conservados tanto por la Biblioteca Nacional como por otras instituciones públicas, conforme a lo establecido en el sistema de depósito legal de aquel país.

El aumento de publicaciones digitales ha tenido un impacto notable en el presupuesto destinado a compensaciones por depósitos de libros digitales. Desde que en 2016 comenzó a aplicarse el depósito de ebooks, el gasto se ha disparado.

Si en el primer año la cantidad abonada superó ligeramente los 12 millones de wones (unos 7.000 euros), en 2022 ascendió a más de 1.740 millones (980.000 euros), y el año pasado alcanzó aproximadamente 2.627 millones de wones (1.471.000 de euros, aproximadamente). Así, en apenas una década, el desembolso se ha multiplicado por veinte.

Aun así, los especialistas advierten que, si no se introducen reformas, la expansión de libros generados por inteligencia artificial podría provocar un crecimiento aún más acelerado de estos costos.

Ante este panorama, la Biblioteca ha anunciado que reforzará los mecanismos de supervisión y reorganizará el sistema de depósito. Entre las medidas previstas se encuentra un control más estricto sobre aquellas editoriales que solicitan un número de ISBN superior al promedio.

Asimismo, se revisarán reglamentos y directrices para reflejar los cambios que la tecnología está introduciendo en el sector editorial. La institución también planea estudiar posibles riesgos emergentes en el entorno digital y analizar experiencias de otros países que enfrentan desafíos similares.

En el ámbito legislativo, el debate también avanza. El diputado Lee Hak-young, del Partido Democrático de Corea, presentó una propuesta de modificación parcial de la Ley de Bibliotecas para evitar que el sistema sea utilizado de forma indebida por editoriales que producen miles de títulos de manera automatizada.

La iniciativa contempla otorgar al director de la biblioteca la facultad de rechazar depósitos o ajustar el número de ejemplares aceptados. Por su parte, la diputada Jo Eun-hee, del Partido del Poder Popular y miembro de la comisión parlamentaria de Cultura, Deportes y Turismo, ha señalado que prepara otra propuesta basada en datos oficiales y opiniones de expertos.

No es la primera primera vez que vemos problemas entre bibliotecas y libros generados por inteligencias artificiales, incluso con libros inexistentes. Y seguro que veremos más noticias similares.

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