31 julio 2015

Trajectory, algoritmo de algoritmos para descubrir lecturas

TrajectoryEl descubrimiento de libros online, la “detectabilidad” (un “palabro” de una traducción más que literal de lo que podemos leer hoy en artículos sobre el tema), está siendo un tema crucial para el sector.

Hay quien dice que no es tan crucial, que siempre será el boca a boca lo suficientemente fuerte como para no tener que poner tanto énfasis en el asunto del descubrimiento de libros, sin embargo, lo cierto es que no cesan de aparecer herramientas con todo tipo de enfoques cuya función es esta misma: hacer ver lo libros en este océano infinito (casi) de títulos y webs.

Más allá de rankings, comentarios y valoraciones tipo Amazon, la facción tecnológica del sector editorial lucha por hacer que los lectores encuentren libros a su medida. Intentan crear algoritmos cada vez más inteligentes que se anticipen a las búsquedas de los usuarios y les ofrezcan lecturas que verdaderamente les puedan interesar.

Una de las últimas herramientas que hemos conocido con una propuesta realmente fuerte es la de Trajectory. Su software analiza semánticamente el lenguaje, busca todo tipo de emociones, sensaciones, expresiones que caracterizan a un libro para buscar semejanzas en otros libros. En cierto modo, nos recuerda a la francesa Sanspapier.

Con ello crea una red inteligente de diversos algoritmos que conecta todos los datos entre editores, libreros y lectores para crear una verdadera herramienta de recomendación.

Por ejemplo, una vez que un libro se añade al sistema de Trajectory, el software de ‘procesamiento del lenguaje natural’ –como vimos con Teskum– analiza el texto, la lectura y la categorización de los datos.

Eso permite hacer un análisis de los elementos clave del libro (tiempo, acción, intensidad, palabras, longitud, diálogo, emociones, referencias, etc.), su perfil más característico, su categoría, y se expone. Con estos datos, otros algoritmos buscan coincidencias con otros libros, de donde se va creando una base de datos cada vez mayor.

En definitiva, una herramienta tan inteligente como compleja para dar con la piedra filosofal del descubrimiento de libros. Esperemos que no le sucede lo que a la malograda Small Demons; aún se la echa de menos.