30 septiembre 2015

Magic Leap. Más allá de la realidad aumentada

magicleap.comSi la Realidad Aumentada nos parecía cosa del futuro hace apenas unos años cuando hoy comienza a ser algo habitual, desde Magic Leap han querido llevarla más allá para devolvernos a la ilusión de vivir la ciencia ficción que parecía que se había apagado tras las Google Glass y retomado por las HoloLens de Microsoft.

Esta compañía se está erigiendo como una de las más punteras en el desarrollo e implantación de esta tecnología, como se puede ver en uno de sus vídeos promocionales. Su idea es que cualquier creador de contenidos digitales y de creadores puedan llevar la realidad aumentada a sus trabajos. Y algo debe de tener de especial cuando ha logrado la inversión por parte de Google de $ 542 millones.

Con su plataforma de desarrollo se pueden generar imágenes casi idénticas a las reales para después insertar estas imágenes virtuales en el mundo real, sin la intervención de pantallas. No se trata de una labor de 3D virtual al uso, por tanto.

Microreflectores, campos de luz, sensores de profundidad y otras muchas complejidades técnicas son las que consiguen –por medio de unas gafas- captar los movimientos y proyectarlos a través del espacio para que los usuarios puedan ver esos objetos virtuales con profundidad y perspectiva, así como con cambios de iluminación, sombras y ángulos propios de los objetos reales y, lo más interesante, poder interactuar con ellos como si fuesen reales.

De momento las solicitudes de sus patentes aumentan, ya que las implicaciones de esta tecnología en cualquier ámbito pueden ser enormes, desde un plano funcional (como comprar en tiendas), de marketing (recreación de productos: imaginemos coger un libro y que al abrirlo tomen vida sus personajes), de ocio, médicas (prácticas), educativas (de las escuelas a los museos), de trabajo (reuniones virtuales) e incluso para una nueva narrativa, tanto a nivel cinematográfico, como de videojuegos, o de creación de historias multimedia.

El futuro se vuelve a presentar tan fantástico como real.

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