09 mayo 2017

La interactividad en el centro de la nueva creación

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Communication Connection Social Interaction Concept, vía Shutterstock

Muchas veces vemos y compartimos proyectos que se enmarcan dentro de la narración interactiva. Algunos con mejores logros que otros, pero lo cierto es que, aunque no es ni mucho menos algo nuevo, es una tendencia que parece ir asentándose en los diferentes modelos de expresión digital.

La interactividad ya no se limita a los videojuegos, a los libros con algún tipo de componente interactivo, a las guías en los museos, a los cómics. La interactividad está alcanzando a cualquier medio creativo pero también de expresión, llegando incluso a los medios de comunicación.

En un completo artículo en The Conversation, además de dar un nutrido número de ejemplos diversos de la nueva narrativa interactiva, señalan este mismo punto, adentrándose en las diferentes maneras de desarrollar este tipo de historias. Historias que se construyen ya con entornos virtuales de una realidad sorprendente y gracias a equipos interdisciplinares que van desde los creadores y artistas hasta los desarrolladores y programadores.

El resultado son historias que buscan crear experiencias innovadoras en lo tecnológico, pero que hablen de lo eminentemente humano. Si bien es cierto que hay diferentes enfoques para trabajar con las historias interactivas –y aquí lo hemos visto en muchas ocasiones-, incluso para definir lo que es la interactividad, parece que todo apunta a que todo aquello que se quieran contar hoy en día –de una historia gráfica online a un documental- va a pasar por fomentar la participación del usuario, emisor, lector, espectador, etc.

En parte, al razón de este impulso es que la interacción social necesario, y crece en entornos digitales, además de funcionar como base para crear nuevas experiencias para la comunicación y el ocio. Ahora también, con la inteligencia artificial como componente básico para la construcción de tal interactividad, sobre todo en la parte más lúdica, pero también en la educativa o incluso en la poesía en formato digital.

Seguiremos con interés cómo se evolucionan estos modos de contar historias, en parte propiciado por el creciente uso del móvil y del consumo de los contenidos en vídeo.

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