miércoles, 8 de septiembre de 2010
La responsabilidad social de las empresas españolas (RSE): ¿Convicción o marketing?
Derechos de los lectores de libros digitales
Hay que hallar la manera de encontrar un equilibrio entre las ventajas de los "libros en la nube" y los derechos adquiridos de los lectores ante la privacidad, intimidad y propiedad.
Nuevos hábitos de lectura. Lectura en pantallas
Los hábitos de lectura hace tiempo que ya han cambiado y este cambio lo ha provocado Internet.
Del 11 al 14M: Los cuatro días que cambiaron a España
Las plataformas de acceso y venta de libros digitales de Google, Amazon y Apple, entre otras, están basadas en el concepto de "libros en la nube", que conlleva una nueva manera de acceder a la información y al conocimiento. La
digitalización del libro está transformando la manera en que los lectores
acceden a la información y al conocimiento, bien sea la lectura en pantallas de
todo tipo de contenidos digitales, el auge del comercio electrónico de libros y
revistas, el intercambio de información entre conocidos y perfectos
desconocidos o la gestión del conocimiento a través de herramientas de
comunicación online como Twitter o Wikipedia, entre otros. Pero esta
transformación no tiene por qué afectar necesariamente a nuestros derechos adquiridos
a lo largo de la historia como consumidores de libros ni mermar nuestros
derechos a la privacidad como ciudadanos.
Los
lectores de Dosdoce.com saben que somos unos claros defensores de los libros
electrónicos y de la lectura en pantallas. Precisamente por nuestra defensa de
la edición digital, abogamos por una definición concisa y transparente de los
derechos de los lectores de eBooks antes de que se consolide en la futura
sociedad digital el nuevo modelo de acceso a los libros digitales, más conocido
como los "libros en la nube" o "pago por lectura".
Estos nuevos hábitos de acceso a la Red están
determinando el enfoque del concepto Libro
en la nube, que significa básicamente que en lugar de tener que ir a un
ordenador para acceder a nuestros libros o revistas, todos esos contenidos y
aplicaciones estarán disponibles en la Red y serán accesibles para cualquier
persona en cualquier momento y desde cualquier tipo de dispositivo (un
ordenador, un móvil o un eReader).
Derechos
adquiridos que no debemos ceder
En
el mundo analógico -por así decir-, como compradores de libros en papel queda
establecida una serie de normas cuya importancia y necesidad social no habíamos
posiblemente valorado hasta la aparición de los libros digitales, y que no
debemos ceder con la llegada de nuevas formas de acceso a los libros, la
información y el conocimiento:
Todos
estos derechos de los lectores, que nos son tan habituales con cada compra y
uso de un libro en papel, deberían garantizarse en el nuevo entorno digital.
Los libros en la nube: interconexión
vigilada
Las plataformas de acceso y venta de libros digitales de Google, Amazon y Apple están
basadas en el concepto de "libros en la nube", que conlleva una nueva manera de
acceder a la información y al conocimiento. En vez de descargarme un libro en
mi ordenador o eBook, me conectaré a una determinada plataforma para acceder a
mis libros.
El "libro en la nube" no se puede descargar ni imprimir; accedemos
a una plataforma donde tenemos nuestra biblioteca de libros y una serie de
posibilidades para acceder a ese contenido. Podemos, por ejemplo, alquilar el
contenido durante un año o un mes, así como acceder a un determinado libro con
los comentarios de otros lectores.
Sin
lugar a dudas, este nuevo modelo de pago por lectura aportará enormes ahorros
financieros y la posibilidad de generar múltiples servicios de valor añadido a
las plataformas de acceso y venta de eBooks. No obstante, compartir
conocimiento en línea o alquilar un libro digital no debería convertirse en un
ejercicio de constante defensa por parte del usuario para sentirse seguro o
protegido.
Podemos,
y debemos, aceptar que un libro en formato digital dejará de ser un objeto
material y tangible como lo había sido hasta ahora. Pero esto no significa que
debamos ceder nuestros derechos como ciudadanos a los intereses comerciales de
las empresas privadas. Hay que hallar la manera de encontrar un equilibrio
entre las ventajas de la nube y los derechos adquiridos de los lectores ante la
privacidad, intimidad y propiedad.
Defensa de nuestros derechos como lectores
En los Estados Unidos, el colectivo de
bibliotecarios y varios organismos sin ánimo de lucro como la Electronic
Frontier Foundation han asumido el reto de evitar que la consolidación de estos
nuevos modelos de acceso al conocimiento choque contra los valores democráticos
más básicos.
La
biblioteca digital siempre disponible en cualquier momento y en cualquier lugar
favorecerá el acceso a múltiples contenidos digitales, pero las autoridades
públicas deberían plantearse legislar sobre qué pueden hacer o no estas
empresas en la nube con el fin de proteger nuestros derechos como consumidores
y ciudadanos.
No debemos permitir que
nuestros datos personales relacionados con los hábitos de compra online y
nuestras afinidades lectoras derivadas de nuestra lectura en pantallas sean utilizados para fines comerciales sin nuestro
consentimiento expreso.
A
raíz de todos estos argumentos y siguiendo iniciativas similares en los Estados
Unidos en relación con este tema, como las de Peter Brantley, director de contenidos del Internet Archive, o las recomendaciones de la mencionada Electronic Frontier Foundation proponemos el siguiente dodecálogo para proteger los
derechos del lector de libros digitales.
Dodecálogo
de derechos del lector de libros digitales
No debemos olvidar que nos encontramos en la primera fase de
definición del futuro modelo de sociedad digital. Lo que hagamos, cómo lo
hagamos y lo que decidamos en esta primera etapa tendrá una amplia repercusión
en el futuro. Como lectores ciudadanos nos corresponde garantizar que los
intereses públicos de la futura sociedad digital estén por encima de los
intereses económicos de las empresas por muy legítimos que sean.