Retirada otra novela por sospechas de estar escrita por IA

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La novela Call Me, I’ll Hide The Body, que prometía ser uno de los lanzamientos literarios más esperados de la temporada, ha visto truncado su camino hacia las librerías internacionales tras surgir dudas sobre su proceso de creación.
Aunque no se ha emitido un dictamen técnico definitivo, la sospecha de que el texto pudiera haber sido generado con ayuda de herramientas de inteligencia artificial bastó para que los representantes del autor decidieran retirar la obra de las presentaciones previstas.
El proyecto, que había despertado un interés sin precedentes, acumulaba ofertas millonarias, de hecho tuvo una propuesta de más de dos millones de dólares por parte de Minotaur Books, sello de Macmillan en Estados Unidos, y múltiples acuerdos de seis cifras en el Reino Unido.
La subasta había reunido a catorce editoriales, pero el entusiasmo se desvaneció cuando la incertidumbre sobre la autoría del manuscrito se interpuso en el proceso. Las negociaciones, avanzadas en muchos casos, quedaron en suspenso sin que se confirmara su culminación.
Así, el ascenso de Jerry Falade en el mundo editorial ha sido tan rápido como su caída. Su agente, Marc Gerald, de la agencia Europa Content, había cerrado un acuerdo con el autor apenas un mes antes, tras recibir un manuscrito no solicitado.
Tras conocer al escritor en persona, el proyecto se envió a editoriales y productoras, pero durante las presentaciones, un editor alertó sobre posibles indicios de intervención de IA. Aunque la agencia no empleó herramientas de detección, las explicaciones iniciales del autor resultaron convincentes. Sin embargo, en una reunión celebrada el 29 de julio, ciertas inconsistencias en su versión llevaron a la ruptura del contrato, alegando la necesidad de una «confianza total» entre ambas partes.
Pese a todo, el juicio literario sobre la obra sigue siendo positivo. Marc Gerald ha calificado el texto como «impresionante», independientemente de su método de creación. No obstante, en el ámbito editorial, la admiración por un manuscrito no basta para garantizar la validez de los derechos que se pretenden ceder.
Jerry Falade, por su parte, niega haber utilizado IA en la escritura o revisión del libro. Afirma que su obra ha sido evaluada por lectores, editores y comités de adquisiciones sin que se cuestionara su autenticidad, y atribuye la ruptura con su agencia y la suspensión de las negociaciones a rumores infundados.
Además, el autor sugiere que el caso podría estar teñido de un sesgo racial, al comparar su situación con la de otros escritores negros cuyas publicaciones se han visto afectadas por acusaciones similares.
Hasta el momento, no se han hecho públicos los documentos que permitan aclarar el asunto, como los pasajes discutidos, la cronología de las versiones o las explicaciones sobre las supuestas modificaciones.
No es el primer caso parecido. Recordemos que la editorial Hachette decidió cancelar el lanzamiento de la novela de terror de la autora Mia Ballard, Shy Girl, en Estados Unidos y suspender su publicación en el Reino Unido.
Es de suponer que veremos más casos como estos si las editoriales no ponen mayores filtros.




