El audiolibro se consolida como la puerta de entrada a la lectura digital
NIQ BookData, la división de datos de mercado editorial de Nielsen, ha presentado en la Bienal de Sao Paulo el estudio «Perfil e Hábito do Leitor Digital Brasileiro«, realizado en colaboración con la plataforma de streaming de ebooks y audiolibros Skeelo. Se trata de una investigación cuantitativa de gran escala —3.000 entrevistas a población de 10 años en adelante, con un margen de error del 3,5% y un nivel de confianza del 95%, realizada entre el 1 y el 11 de junio de 2026— concebida como herramienta de apoyo a la toma de decisiones tanto para el sector editorial de toda la región de América Latina, así como para el diseño de políticas públicas de fomento de la lectura.
El resultado dibuja un mercado en plena transición: la lectura digital ya no es un fenómeno marginal en Brasil, sino un hábito que alcanza a prácticamente la mitad de la población, y dentro de ese universo el audiolibro se perfila como el formato con mayor potencial de crecimiento a corto y medio plazo.
Casi uno de cada dos brasileños ya es lector digital
Según el estudio, el 49% de la población brasileña de 10 años o más ha leído o accedido a algún tipo de contenido digital de lectura en los últimos 12 meses —e-books, audiolibros, PDF, textos informativos, fanfics, cómics o mangas—. Dentro de ese universo, los formatos de libro digital (ebook y audiolibro) son consumidos por el 25,3% de la población, mientras que las historias seriadas, fanfics, cómics y mangas alcanzan al 18%.
El perfil sociodemográfico del lector digital confirma varias tendencias ya apuntadas por estudios anteriores en otros mercados de habla hispana y portuguesa:
- Edad: el público es predominantemente adulto. Las personas mayores de 25 años concentran el 82% de los lectores de textos de lectura e información, mientras que las historias seriadas, fanfics, cómics y mangás muestran un sesgo claramente más joven (el 47% de estos lectores tiene entre 10 y 24 años).
- Género: la relación es relativamente equilibrada, con un 56% de mujeres frente a un 44% de hombres entre los lectores digitales en general, una proporción que se acentúa en el caso específico de e-books y audiolibros.
- Clase social: la clase C concentra el 46% de los lectores digitales, en línea con su peso demográfico, mientras que las clases A y B están sobrerrepresentadas entre los usuarios de e-reader, que llegan a concentrar al 55,5% de este dispositivo.
- Dispositivo: el smartphone es, con diferencia, el dispositivo principal de acceso a cualquier formato de contenido digital, incluidos los libros digitales (72% de uso), confirmando que la lectura digital en Brasil es, ante todo, una actividad móvil.
El audiolibro, motor de conversión hacia la lectura digital
El apartado más revelador del estudio es el dedicado específicamente a los lectores de e-book y audiolibro, un segmento que representa una porción significativa del total de lectores digitales y que muestra un perfil propio: mayor presencia femenina (58% frente a 42% de hombres), mayor concentración en las clases A y B, y una distribución geográfica que replica de cerca el mapa poblacional del país, con el Sudeste a la cabeza (46%).
Cuando se pregunta por los motivos que impulsan cada formato, las respuestas revelan lógicas de consumo claramente diferenciadas. En el caso del e-book, el argumento dominante es la comodidad de acceso: el 61,6% de los lectores señala la facilidad de acceder en cualquier momento y que los libros queden guardados en el dispositivo, seguido por la posibilidad de llevar varios títulos en un mismo aparato (48,2%). El precio, con un 28,2%, queda relegado a un papel secundario.
El audiolibro, en cambio, se apoya en un argumento distinto y particularmente potente: la compatibilidad con la multitarea. El 45,5% de los usuarios de audiolibro afirma escucharlo porque le permite realizar otras actividades al mismo tiempo, seguido muy de cerca por la facilidad de acceso (45%) y la posibilidad de llevar varios títulos en un mismo dispositivo (36%). Un dato especialmente interesante es que el 35,5% valora que la narración le ayuda a sumergirse en el contexto de la historia, y un 28,2% señala que el audio le permite evitar la fatiga visual de las pantallas.
“Es muy práctico para quien no tiene tiempo para leer, pues permite escuchar mientras se hacen otras cosas.” — usuario de audiolibro, estudio NIQ BookData / Skeelo
“Consigo escuchar mientras realizo otras actividades, lo que hace que el aprendizaje sea más productivo.” — usuario de audiolibro, estudio NIQ BookData / Skeelo
Este patrón de uso se traduce también en los momentos y contextos de consumo. Mientras que el e-book se lee sobre todo en las primeras horas de la mañana o antes de dormir (44%), el audiolibro está mucho más presente en momentos de espera, trayectos y tareas domésticas, confirmando su papel como formato «de fondo» que se integra en la rutina diaria sin competir por la atención visual del usuario.
El potencial de conversión de los no lectores digitales
El estudio dedica un bloque específico a analizar a la población que todavía no ha adoptado la lectura digital, y las conclusiones son alentadoras para el sector editorial. La principal barrera identificada no es tecnológica ni económica, sino comportamental: preferencia por contenidos audiovisuales y consumo de contenidos en redes sociales, así como falta de hábito de lectura en general, por encima de cuestiones de precio o de falta de acceso a dispositivos.
A pesar de ello, el potencial de conversión es notable. Ante la pregunta de si probarían el formato e-book si tuvieran acceso gratuito a varios libros, el 50% de los no lectores digitales responde que con certeza o probablemente sí lo haría, y la cifra sube al 56% en el caso del audiolibro. El estudio subraya explícitamente que las estrategias centradas en la conveniencia, la experimentación y la reducción del esfuerzo inicial —por ejemplo, integrar el acceso directamente en el celular, sin coste adicional— tienden a generar mejores resultados que las iniciativas de fomento de compra de libros centradas en ampliar la oferta y bajar el precio.
Beneficios percibidos e impacto en el hábito lector
El estudio también analiza la percepción subjetiva de los propios lectores sobre el impacto de la lectura digital en su vida cotidiana, y los resultados son notablemente positivos para ambos formatos. Un 78% de los lectores de e-book y audiolibro afirma que el hábito de la lectura digital le ayuda mucho a ampliar su conocimiento sobre nuevos temas, un 72% señala mejoras en la comprensión e interpretación de textos, y un porcentaje similar destaca beneficios en salud mental y relajación.
Quizás el dato más significativo para dimensionar el impacto del formato digital en el hábito lector brasileño es este: un 43% de los lectores de e-book y un 45% de los de audiolibro declaran leer o escuchar mucho más que antes desde que empezaron a consumir libros en formato digital. Extrapolado a la base poblacional del Censo 2022 del IBGE, el estudio calcula que unos 18 millones de brasileños afirman leer mucho más desde que adoptaron el formato digital, un dato que respalda la tesis —cada vez más consolidada en distintos mercados— de que la lectura digital no canibaliza la lectura de libros en papel, sino que amplía el universo total de lectores y de momentos de lectura.
Principales conclusiones
- El audiolibro no es un sustituto del e-book, sino un formato con lógica propia: se elige por su compatibilidad con la multitarea y por permitir «leer» en momentos que antes quedaban fuera del tiempo de lectura (trayectos, tareas domésticas, esperas).
- La facilidad de acceso a ebooks y audiolibros pesa más que el precio, tanto para justificar el consumo gratuito e informal como para explicar la elección entre formatos digitales
- El potencial de conversión de los no lectores digitales es alto —más de la mitad probaría el audiolibro gratuito— si se elimina la fricción de acceso.
- El impacto percibido en el hábito lector es contundente: para una parte muy significativa de los brasileños, el formato digital no compite con la lectura, la multiplica.
Estas conclusiones del estudio «Perfil e Hábito do Leitor Digital Brasileiro«, avalan las reflexiones que compartíamos en el artículo ¿Cómo hacer crecer los índices de lectura? La deuda pendiente del mundo del libro con los formatos digitales. No se trata de dejar de apostar por el libro en papel, todo lo contrario. El papel seguirá siendo un formato central, cultural y emocionalmente relevante para muchos lectores durante muchos años. De lo que se trata es de asumir que el papel no puede ser la única palanca de crecimiento del sector, y que los formatos digitales no son solo una línea más del balance contable: son la puerta de entrada de nuevas generaciones de lectores. El sector editorial necesita dejar de ver el crecimiento digital como un complemento de ingresos y empezar a pensarlo como una estrategia de futuro del mundo del libro.
Descarga del estudio completo en el siguiente enlace «Perfil e Hábito do Leitor Digital Brasileiro«, NIQ BookData para Skeelo 2026.








