Los lectores valoran más los textos escritos por IA

Imagen de Javier López en Pixabay
A finales del pasado mes de julio compartíamos las conclusiones de un informe que señalaba cómo los consumidores de audiolibros preferían los textos narrados por una multivoz de inteligencia artificial a la voz humana.
Ahora, una investigación reciente dada a conocer a principios de agosto de 2026 en la revista ‘Judgment and Decision Making’ revela un fenómeno curioso. Este fenómeno es que los lectores estadounidenses valoran más los relatos generados por IA que los escritos por humanos, siempre, que desconozcan su origen, eso sí.
El estudio, llevado a cabo por especialistas de la Universidad de Villanova, analizó la recepción de seis cuentos breves, tres de autoría humana y tres creados por un modelo avanzado de lenguaje artificial.
Los textos seleccionados para la comparación incluían obras literarias de autores reconocidos en Estados Unidos, como Emilie Fox, Susie Maguire y Patrick Smyth, junto a sus contrapartes sintéticas, generadas estas a partir de instrucciones detalladas que replicaban el estilo, la temática e incluso el desenlace de los originales. Sin embargo, el enfoque no buscaba evaluar la capacidad creativa autónoma de la máquina, sino la percepción de calidad y la inmersión que lograba en los lectores.
En la primera fase del experimento más de 1.600 participantes leyeron uno de los seis relatos y calificaron su calidad literaria y su capacidad para absorber al lector. Los resultados fueron sorprendentes ya que los textos generados por IA obtuvieron puntuaciones más altas en ambos aspectos, con un promedio de 1,54 en calidad frente a 0,97 de los humanos, en una escala de -3 a 3.
No obstante, cuando se revelaba que el autor era una persona, la valoración mejoraba, independientemente de si el texto era real o artificial. Esto sugiere que el prejuicio a favor de lo humano sigue vigente, incluso cuando la máquina supera las expectativas.
En las siguientes pruebas se pidió a los voluntarios que identificaran el origen de cada relato. Los resultados fueron reveladores de nuevo, ya que sólo el 39,39% de los participantes acertó.
En el tercero, el porcentaje subió ligeramente al 51,97. Sólo en un caso, el de dos cuentos titulados “Pescado” y “Reflexiones en aguas tranquilas” en su traducción, los lectores lograron distinguir con cierta precisión el texto humano del sintético.
El estudio también exploró factores como la confianza en el lenguaje o la experiencia literaria de los participantes. Curiosamente, quienes más disfrutaron la lectura tendieron a equivocarse más, mientras que el conocimiento previo sobre herramientas de IA mejoró ligeramente el acierto.
La conclusión es que, aunque la inteligencia artificial puede producir textos atractivos y bien valorados, el prejuicio a favor de lo humano sigue influyendo en la percepción de los lectores, y la capacidad para distinguir entre ambos sigue siendo limitada.




