09 mayo 2013

Null

Decía Bernardo de Chartres que somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por alguna distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura. Ya han pasado 20 años desde la primera publicación de una página web, una juventud de crecimiento exponencial del ancho gigante de internet.

Durante estos 20 años internet se ha desplegado como un paisaje espléndido y fértil de tránsito masivo. Internet Libre no es sólo un Internet de descargas gratuitas, sino una posición activa, álgida y participativa de los usuarios de internet. Se reclama una normalización de la Cultura de la Remezcla avalada por las legislaciones contemporáneas, en la que el funcionamiento mediante copia, transformación y combinación sean el instrumento de mirada crítica frente al mundo de imágenes que nos rodea. La cultura necesita nuestra participación e Internet Libre es su terreno de juego.

Es el 1 de abril de 2012 cuando se inaugura Null, la primera sociedad de las “ruinas cibernéticas”, ese material de la red que se va alejando, enterrando y casi perdiendo en el olvido. Su objeto ha sido definido como la investigación de las reliquias de valor estético adyacentes a una constelación de núcleos activos de información y la reunión de estas en una publicación periódica de autoría colectiva. La publicación Null pretende ofrecer un abanico de contenidos de interés estético que refleje la actividad RAM en lugares remotos de la red. La estrategia de la sociedad Null es una enumeración ordenada de estos contenidos, basándose en la elección de una palabra de búsqueda para cada uno de sus números, los cuales seguirán un orden cronológico de los términos aparecidos en la World Wide Web (WWW). Dicha sociedad ha determinado que la publicación empezará por world, el primer vocablo de la primera página web publicada por Tim Berners-Lee y acabará con la última palabra que se publique en internet.

Los contenidos recopilados y remezclados en Null pueden observarse en su estado primigenio a través de los códigos QR del índice final. Cualquier persona o asociación de personas interesada en la experiencia estética en contexto de la producción 2.0 está invitada a la participación en estas publicaciones, siendo esta participación necesaria para el sano funcionamiento de la revista. La distribución de esta publicación es libre y gratuita, siendo su coste en formato impreso el valor de la producción física. Como anécdota hay que señalar que el término Null tiene su origen en un tag de html que hace referencia a la nada, un recordatorio de la inexistencia de algo.

“Desde la sociedad Null imploramos que Internet no se convierta nunca en un territorio mancillado, colonizado o Nulo, y que sus ruinas sean cimientos de nuevas columnas aún más bellas y excelsas” matizan.

Lucía Merlo, impulsora de esta genial iniciativa, nos señala que muy pronto podremos disfrutar de una nueva entrega de Null: junio de 2013. Para más información, la Sociedad Null ofrece un servicio de información. Puedes acceder a él pinchando aquí.

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