04 octubre 2015

Hacia un mercado digital sin fronteras en Europa

Digital Single Market

Por José A. Vázquez y Javier Celaya

La Comisión Europea está trabajando en la elaboración de un plan para crear un Mercado Digital Único (MDU) en Europa que tendrá amplia repercusión en las industrias culturales. Los primeros análisis sobre la futura puesta en marcha de este  Mercado Digital Único se han centrado en analizar las posibles repercusiones legales de la misma. Aun siendo importantes, no debemos olvidar que el principal impacto derivado de esta iniciativa será la transformación radical de los modelos de negocio, comercialización y distribución del sector cultural (libros, cine, música, etc.) en el continente europeo.

Según datos de la propia Comisión Europea, el establecimiento de un mercado único digital supondría  415 mil millones de euros al año para la economía del continente, con los consiguientes puestos de trabajo que se crearían, muchos de ellos casi aún por inventarse.

El pasado mes de junio tuvimos ocasión de asistir a las “Jornadas sobre la creación de un mercado único europeo” y a las de “Comercio electrónico, derecho de la competencia y mercado único digital”, organizadas por Adigital, con la intención de conocer mejor qué pasos ya se han dado y cuál es la percepción sobre lo que se está haciendo en las empresas implicadas, aunque igualmente importante sería saber la opinión del consumidor final.

Los índices de crecimiento de consumo de contenidos digitales no dejan de aumentar; sin embargo, todavía hay demasiadas fronteras digitales en Europa que hacen que las oportunidades de negocio se pierdan entre las diferentes regulaciones de cada país, lo que hace que el libre comercio (digital) sea aún una entelequia. Esto origina, por ejemplo, que sólo el 7% de las pequeñas y medianas empresas europeas pueda vender sus productos a nivel internacional.

La Comisión intenta, frente a esto, que los 28 estados miembros puedan considerarse un solo mercado digital. Recordemos que para establecer las bases de este mercado único digital se han dispuesto 16 iniciativas a llevar a cabo con tres pilares fundamentales desde los que partir:

  1. Mejorar el acceso de consumidores y empresas a los bienes y servicios digitales en toda Europa a través de normas para facilitar el comercio electrónico transfronterizo.
  2. Crear las condiciones adecuadas y garantizar la igualdad de condiciones para que las redes digitales y los servicios innovadores puedan prosperar.
  3. Maximizar el potencial de crecimiento de la economía digital mediante normas e interoperabilidad en ámbitos fundamentales para el mercado único digital.

¿Cómo convertirse en una potencia tecnológica?

Uno de los principales objetivos de la creación del mercado único digital es convertir a Europa en una potencia tecnológica para ser más competitivos con respecto al mercado estadounidense y asiático. Y para competir se necesita un marco regulatorio único que fomente nuevos modelos de negocio más flexibles que atraigan y faciliten el comercio digital, sobre todo en el sector cultural, que es el que nos atañe.

Poco se puede avanzar; no obstante, si siguen prevaleciendo los ecosistemas tecnológicos cerrados que limitan la libre circulación de contenidos digitales –que va en contra de toda voluntad de cualquier usuario de acceder a sus contenidos adquiridos cómo y cuando quiera; la esperada interoperabilidad para los ebooks en la que se interponen el DRM y formatos nativos frente al ePub-, se frena de algún modo la incorporación de otros modelos de negocio que generarían más ventajas competitivas para la economía europea.

Digital Single Market

Más allá de las buenas palabras de las típicas declaraciones conjuntas de la UE, aún queda mucho por hacer cuando cada empresa del sector cultural defiende su parcela con perspectivas analógicas. En este sentido, la Comisión Europea está intentando poner el foco en la innovación, como puede comprobarse en los diferentes documentos aportados en su web. No obstante, poner de acuerdo a las entidades culturales europeas, así como a las empresas tecnológicas, donde cada una defiende su oligopolio y/o posición dominante, va a ser muy complicado. La parte más alentadora es el surgimiento de múltiples startups de mentalidad más abierta en toda Europa. Afortunadamente, las inversiones en startups han aumentado un 174% en Europa en 2014, en comparación con 2013. Sin lugar a dudas las empresas nativas digitales serán las que lideren el proceso de creación del mercado único digital.

De momento, la Comisión Europea está recabando hasta el 16 de diciembre opiniones y datos sobre cuestiones tan cruciales como la interoperabilidad y la estandarización (recomendamos a los lectores de Dosdoce.com participar en la encuesta que encontrarán en el siguiente enlace: Standards in the Digital Single Market).

Hacer partícipes a todos los agentes, así como a los propios consumidores, es un paso importante en un proceso que va a ser largo y arduo para poner a todos los interesados de acuerdo. Os adelantamos algunos de los interrogantes que están teniendo lugar entre los profesionales de las industrias culturales:

¿Cuáles son, en su opinión, los principales beneficios derivados de la creación de un Mercado Digital Único (MDU)?

¿Cuáles son los retos clave para conseguirlo?

¿Quién pierde más ante la creación de un Mercado Digital Único (MDU)?

¿Están las editoriales europeas preparadas para aprovechar todo el potencial que ofrecería un Mercado Digital Único (MDU) de 28 países y 500 millones de habitantes sin trabas físicas, tecnológicas, legales o fiscales?

¿Qué aspectos de los contratos de derechos de autor deben modernizarse con el fin de crear un verdadero mercado único?

¿Qué aspectos de las estrategias de comercialización y distribución de ebooks, tales como el geoblocking, deben armonizarse con el fin de aprovechar todo este potencial de crecimiento del mercado?

¿Qué impacto tendrá la creación de un Mercado Digital Único (MDU) en la política de precios fijos de varios países europeos?

¿Un Mercado Digital Único (MDU) permitirá a los editores europeos limitar la actual posición dominante de las plataformas tecnológicas como Amazon, Apple o Google en Europa?

Si se consigue un acuerdo común, la relevancia de éste va a estar al nivel de la creación del mercado común europeo competitivo. El trayecto es largo a la luz de los datos: apenas el 15% de los consumidores de la Unión alcanza más allá de sus fronteras para comprar online en otro país de la UE, y sólo el 7% de las empresas pequeñas y medianas vende a otro miembro de la UE. A su vez, el 42% de los servicios online se lleva a cabo dentro de un solo estado miembro, y el 54% de este tipo de servicios se realiza con empresas de Estados Unidos.

Por último, esperemos que verdaderamente sean los ciudadanos europeos los que realmente sean escuchados con el fin de atender los intereses públicos de los consumidores de contenidos culturales digitales por encima de los intereses de las empresas, por muy legítimos que sean. De momento, seamos optimistas ante el reto.

El próximo jueves 8 de octubre a las 11:00 horas, el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO) organiza una mesa redonda en LIBER para analizar el impacto del mercado único digital europeo en el modelo de negocio del sector editorial.

Lugar: Sala 14.2, 1ª planta – Pab. 14 en Ifema LIBER

Ponentes:

Santos Palazzi
Director General Área Mass Market y Digital de la División Editorial Librerías del Grupo Planeta

José Luis Zimmermann
Director General de la Asociación Española de Economía Digital (Adigital)

Olav Stokkmo
Director Ejecutivo y Secretario General de Internacional Federation of Reproduction Rights Organisations (IFRRO)

Javier Celaya
Socio-fundador de Dosdoce.com

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