15 noviembre 2017

The Paywall. Contenido a cambio de respuestas

theplaywallLa información, y los datos, son valores siempre en alza en nuestro entorno digital.

Por eso, hay quien prefiere dar mayor relevancia a todo lo que los usuarios pueden aportar en cuestión de información de primera mano que a retribución económica alguna.

Esta es la propuesta de The Playwall, una startup holandesa que ofrece a los lectores la posibilidad de poder acceder a contenido online respondiendo antes una serie de preguntas.

Todos nos hemos encontrado alguna vez con la sorpresa de comenzar a leer un artículo largo de alguna web que no conocemos y, cuando estábamos llegando al final, el texto se difumina o directamente sale un mensaje en el que nos dicen que para poder continuar leyendo debemos suscribirnos o pagar.

The Playwall da otra opción: pagar por datos e información. Se trata de un muro de pago basado en un cuestionario de 5 o más preguntas que, en este caso, buscan saber tanto la opinión como el perfil de los lectores. Algo similar, en cierto modo, a lo que vimos con HelloToken.

Pueden ser tanto preguntas directas sobre el artículo en cuestión o sobre hábitos y modos de vida del lector, como respuestas dadas a elegir.

Lo importante es que los editores adscritos este modelo no pueden solicitar detalles que puedan interferir con la privacidad de sus lectores, tales como su dirección o número de teléfono.

Todos los datos recopilados son anónimos y se almacenan de forma segura, sin ser vendidos a anunciantes o terceros.

Además, los lectores pueden acceder en todo momento a la información que le hayan dado al medio o web con cuya información han pagado el acceso.

Según sus creadores, la iniciativa surge a raíz del bajo índice entre los lectores más jóvenes por pagar por contenidos online. La idea es que mediante el análisis de los datos e información recopilada (su software permite crear todo tipo de perfiles según grupos de edad, de interés, etc.), los editores ofrezcan contenidos más personalizados, más realmente interesantes para los lectores y, por tanto, quepa la posibilidad de que pasen a ser suscriptores de pago.

A los editores que deseen utilizar esta herramienta para probar un nuevo modelo de negocio se les cobraría una tarifa de suscripción mensual basada en su volumen de contenido.

Deja una respuesta