21 febrero 2018

Radiografía de la autopublicación en América Latina

autopublicacion CERLALCEn estos momentos, parece que uno de los puntales del sector editorial está siendo la autoedición, pero aún son muchas las dudas que plantea tanto en términos de desarrollo como de valor, por no hablar de los datos reales sobre número de ejemplares y ventas.

En CERLALC han publicado un extenso informe, “Radiografía de la autopublicación en América Latina”, donde se da cuenta del estado actual de este mercado y analizan algunos aspectos diferenciales de éste, además de intentar aportar luz a esas cuestiones que aún no están claras en cuanto a cifras, así como recomendaciones para el sector editorial frente al auge de este impacto.

Tras, como se ha podido señalar otras veces, definir o establecer diferencias entre autoedición y autopublicación (diferencias reales, pero se puede decir no obstante que la autoedición ya sería el término genérico), donde la primera apuntaría al proceso técnico de creación de la obra incluyendo diseño, revisión y maquetación, y la segunda está más relacionada con la acción de hacer pública la obra, difundirla y comercializarla , se hace un repaso por la historia de este fenómeno, recordando los casos conocidos que van de Proust a los más actuales Stephen King, Paulo Coelho y J. K. Rowling, junto a autores nacen hoy del mismo fenómeno como E. L. James.

El debate sobre la calidad es otro punto importante del que se habla siempre a propósito de la autoedición, así como de la impresión bajo demanda. Pero, como se señala en el estudio, ha habido “un cambio de legitimación”, y ahora son los lectores los que deciden si la calidad de un libro autopublicado es lo suficientemente buena. Según el informe, a la pregunta “¿qué opinión le merece un libro autopublicado?”, el 70 % contestó que son libros igual de valiosos que cualquier otro. Ahora bien, cuando se consultó por la calidad, el 62 % no dudó en responder que la considera inferior a la de un libro producido por la industria editorial tradicional.

Otro cambio importante, como es lógico, es el punto de vista del autor en cuanto al modelo de autoedición. Para éste existe la ventaja de poder quedarse con un mayor margen de ingresos, tener una mayor autonomía y control (decidir el precio de sus obras, controlar los canales de comercialización y la forma de distribución), así como lograr un vínculo más directo con sus lectores, pudiendo crear el mismo su comunidad propia.

En cuanto a las cifras de ventas, la dificultad de tener datos reales estriba, primero, en que plataformas como Amazon o Apple no dan esa información, pero sí se tiene certeza del aumento de este tipo de obras en el mercado. Según el informe en America Latina ha sido del 400 % entre los años 2007 y 2016. En España ya se alcanzan los de 8.000 registros anuales en 2016. En cuanto a Estados Unidos, según recogen del último informe de Bowker que abarca de 2011 a 2016-17, se apunta a los 786.935 títulos autopublicados registrados en 2016, con un crecimiento del 218 % desde 2011.

En el último informe Nielsen sobre el mercado del libro digital en el Reino Unido se señaló que que cerca del 22 % del mercado editorial está constituido por el libro autoeditado, o lo que es lo mismo, uno de cada cuatro libros digitales que se venden allí es autopublicado. El Informe Bookwire sobre la evolución de los libros electrónicos en América Latina y España ya se indicaba que las ventas derivadas de la autoedición en los mercados en español están entre los cuatro y ocho millones de euros, y constituyen entre un el 3 % y el 6 % del total de las ventas digitales.

Como es lógico, estas cifras hacen que surjan las iniciativas que potencian este modelo de edición, que en el informe distinguen en 6 grupos: las librerías online como Apple, Amazon, Kobo y Casa del Libro; las plataformas específicas que funcionan como agregadores de contenido y permiten a los autores publicar sus libros en múltiples tiendas al mismo tiempo, como Bubok o Lulu; las editoriales que ya existían antes de la llegada de las nuevas tecnologías y que incorporado la autoedición dentro de sus catálogo de servicios; los grandes grupos editoriales (Planeta o Penguin Random House); el crowdfunding; y, por último, las redes sociales de autopublicación, como la pionera Wattpad.

Su importancia en el sector se ve integrada de diferente manera en el ecosistema editorial según ferias. Así, tanto la Feria del Libro de Londres, como en LIBER o la Feria del Libro de Frankfurt destinan un lugar en sus pabellones a actores del ámbito de la autoedición. Sin embargo, la Feria del Libro de Madrid sigue sin atender a este mercado. Señala el informe que cuando se les preguntó a los editores si creían que la autopublicación puede considerarse parte de la industria edi torial, el 75 % contesto que sí. Además, el 84 % aseguró que la autopublicación sí merece un lugar en las ferias iberoamericanas.

Concluye el informe con algunas recomendaciones, tales como ser consciente de la transformación del papel del editor frente a la posible autonomía de los autores o tomarse el auge de la autoedición como oportunidad de dar a conocer el valor de la edición tradicional en términos de calidad, así como la necesidad de actualizarse en el ámbito tecnológico, tanto o más que los propios autores que se autoeditan para poder seguir siendo para muchos un referente y una autoridad a la hora de pensar en publicar su obra, así como los lectores para adquirirla.

Toda la información completa en el informe ‘Radiografía de la autopublicación en América Latina’.

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