25 marzo 2013

Enriquecer la experiencia en los museos

La implantación de alguna de las últimas tecnologías en los museos busca enriquecer la experiencia de visita y facilitar la información. Nos consta cómo algunos museos están trabajando en programas de realidad aumentada para conseguir una nueva forma de interacción entre el espacio, la obra y los visitantes a las exposiciones.

Algunos de los proyectos en la aplicación de la tecnología en los museos están enfocados a las guías que acompañan toda visita museística. Por ejemplo, en el The Art Institute of Chicago han creado una aplicación móvil (para Apple y Android) con un GPS interno que guía al visitante a través de cincuenta rutas diferentes y personalizadas por todos los espacios del museo y sus obras. Esto es posible gracias a la red Wi-Fi abierta del museo. Con esta aplicación se pueden conocer rincones desconocidos del museo y profundizar en el conocimiento de las obras expuestas. Esto no busca sino una mayor accesibilidad e interacción entre museo y visitantes.

Por otro lado, hay tecnologías más sofisticadas pero que van igualmente encaminadas a crear una nueva experiencia a la hora de pasear por un centro de arte. Es el caso de Museo Guide 2.0, un sistema de guía automática para los visitantes de los museos. Con este sistema se analizan los movimientos del ojo del visitante (a través de unas gafas con tecnología Eye Track), de este modo, cuando mira un objeto u obra de arte, esta tecnología dará información detallada de lo que está observando de diferentes maneras, incluyendo audio. El reconocimiento de objetos de las gafas junto a un algoritmo que analiza dónde pone la atención el visitante hace que esto sea posible.

Están utilizando esta misma tecnología de forma similar para reconocer espacios y volúmenes. Por ejemplo, con mirar una maqueta de una ciudad, el visitante vería una reproducción en realidad aumentada de esa misma ciudad.

En la era digital, las entidades culturales y las empresas tecnológicas necesitan trabajar más estrechamente con el fin de aprovechar conjuntamente las oportunidades que ofrecen herramientas como las redes sociales, las aplicaciones móviles, los códigos QR, la geolocalización o la realidad aumentada, entre otras, para implementar nuevos servicios que permitan enriquecer el proceso de descubrimiento de las exposiciones de los museos, así como la interconexión entre los visitantes.