10 noviembre 2015

Ventajas competitivas de la nueva librería física de Amazon

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Imagen superior cortesía de Shutterstock

A estas alturas es de suponer que toda persona del sector -o interesada en el mundo del libro- ya sabe que Amazon ha abierto su primera librería física.

Como es de suponer, han sido muchas las reacciones y las opiniones sobre este evento que algunos califican de incoherente y otros de inteligente estrategia. De esta segunda corriente cabe destacar la reflexión de Jack Simpson en Econsultancy.

Para Simpson la evolución a la tienda es lógica, por tanto no es involución sino un movimiento que se puede permitir en una época en la que existen cierres generalizados de librerías. La razón no es otra que su grandísima y completa base de datos.

Como en otras apuestas de Amazon –y de cualquier otra gran empresa que se haya posicionado al frente de cualquier otro sector-, el hecho de tener los Big Data de una mayoría de clientes y usuarios le permite actuar con ventaja de partida sobre casi cualquier iniciativa que tome.

Esto le permite, como señala Simpson, una agilidad a la hora de gestionar sus librerías que gran parte de la competencia no tiene. Se puede permitir anticiparse a la hora de abastecer un comercio con determinados títulos, así como dar a sus clientes todo tipo de facilidades y experiencia de compra digitales integradas en las librerías físicas.

Porque este es otro valor de Amazon, todo hay que decirlo, su interés por la innovación y experimentación tecnológica que, sumada a su experiencia de servicio online, podría dar como resultado una red de librerías de lo más completa desde una perspectiva digital para dar servicio al cliente más allá de las ventas.

Cada cliente registrado en Amazon supone la posibilidad de dar un servicio personalizado y único cuando se acerque con su Smartphone, por ejemplo, a la librería física. Y todo alrededor de la marca ‘Amazon’ y todo lo que conlleva.

Así, de nuevo Amazon pone sobre aviso a la competencia de lo que es capaz. En otras palabras, el futuro de las librerías que lo quieran seguir siendo es enriquecer la experiencia de la visita física con los datos (Big Data) que aportan los propios lectores en Internet.

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